La reforma financiera en Italia es clave para reducir el impacto de la crisis de la eurozona y ningún país es inmune a las consecuencias si los esfuerzos no son suficientes, dijo el sábado la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Después de reunirse en Tokio con funcionarios financieros japoneses, entre ellos el ministro de Finanzas Jun Azumi, Christine Lagarde declaró que Italia debe restaurar la estabilidad política e implementar reformas financieras para dar "claridad y credibilidad" y restablecer la confianza.

Italia necesita "la implementación firme, sólida y sostenida de medidas", dijo la directora gerente del FMI en una conferencia de prensa.

La crisis financiera en la eurozona, desatada hace dos años por la abrumadora deuda de Grecia, ahora ha devorado a Italia, la tercera economía más grande entre las 17 naciones que conforman la zona euro.

La crisis ha derribado al primer ministro Silvio Berlusconi, quien prometió renunciar una vez que las reformas fueran aprobadas para ayudar a Italia a controlar su creciente deuda.

Lagarde manifestó su preocupación por las posibles consecuencias fuera de la eurozona, en particular en Asia. La funcionaria francesa hizo un llamado a Japón a tener cuidado del impacto de crisis de la eurozona.

"Insistí con el ministro Azumi en que ningún país es inmune bajo las actuales circunstancias, no importa qué tan desarrollado o emergente sea ni qué tan lejos estén", indicó Lagarde.

"Japón no es más inmune que otros países", agregó.

Como exportador importante, Japón "podría estar expuesto si algunos de sus clientes más grandes están en serios problemas", declaró la funcionaria.

Europa ya rescató a Grecia, Portugal e Irlanda.