Roger Federer se clasificó hoy para la final del Masters 1.000 de Bercy, la última que le faltaba, por lo que se convirtió en el primer tenista que juega el último partido de todos los torneos grandes.

El suizo persigue todos los récords. Ayer, tras derrotar en octavos de final al argentino Juan Mónaco, sumó su victoria 800, lo que le introdujo en un selecto club que, hasta ahora, sólo integraban seis tenistas.

De ganar mañana la final en Bercy se convertiría en el primer tenista en vencer en los dos torneos parisienses junto con el estadounidense Andre Agassi.

"Este torneo está siendo magnífico", asegura el suizo que duda cuando le preguntan si está haciendo el mejor tenis de su carrera.

"Puede que sí", acaba por contestar, "estoy siendo más regular y estoy encadenando varios partidos, pero el año pasado también jugué muy bien, puede que sean los dos mejores".

A poco que sigue la rueda de prensa, el propio tenista suela otro dato: la de mañana será la final 99 de su carrera. "Será apasionante, como todas. Pero lo importante será ganarla, porque no es lo mismo jugar una final que ganar un torneo".

Por el momento, lleva un recorrido perfecto en París, incluido el partido contra Berdych, en el que acabó ganando 6-4, 6-3.

"He tomado las buenas decisiones en los buenos momentos. Sabía que tenía que cambiar la forma de jugar, porque él me había ganado la última vez, pero creo que he hecho las cosas que había que hacer en el buen momento", comentó.

El checo también se deshizo en elogios con Federer. "Ha sido el Roger de los mejores años, de cuando era número uno, cuando lo ganaba todo", aseguró.

"Pues si lo ha dicho lo tomo como algo bueno, porque aquel Roger perdía sólo cinco partidos al año", reaccionó el suizo.