Un comandante de una milicia extremista paquistaní cercana a la frontera con Afganistán amenazó el sábado con romper un acuerdo informal de paz con el gobierno, creando temores de un incremento de la violencia en el país.

Hafiz Gul Bahadur mencionó ataques estadounidenses con cohetes y cañoneos del ejército paquistaní como razones para su amenaza, que hizo en una declaración de una página distribuida en el pueblo de Miran Shah en la región de Waziristán del Norte, la base principal de Bahadur.

"Si el gobierno continúa con actos tan brutales en el futuro, va a ser difícil para nosotros conservar nuestra paciencia", dijo la declaración.

Bahadur comanda unos 4.000 milicianos en Waziristán del Norte, una zona tribal que está efectivamente bajo control de su grupo y otras organizaciones extremistas. Se piensa que Bahadur tiene un arreglo informal con el ejército de Pakistán bajo el cual los soldados se abstienen de atacarle o a sus combatientes siempre y cuando su grupo concentre sus acciones militares en Estados Unidos y la OTAN en Afganistán.

El ejército de Pakistán no reconoce oficialmente el arreglo.

Si Bahadur cumple su amenaza, eso podría resultar en más ataques con bombas en ciudades paquistaníes y representaría retos tácticos para las fuerzas del ejército, ocupadas en Waziristán del Norte y otras regiones fronterizas.

Pero no estaba claro hasta dónde alcanza la fuerza de Bahadur. Y tanto Washington como los detractores en Pakistán han llamado a Islabamad a no hacer distinción entre grupos extremistas en el noroeste, diciendo que todos son una amenaza para el estado, no importa cuál sea su orientación actual.

El ejército está concentrado en estos momentos en el combate al Talibán paquistaní, que le ha declarado la guerra al estado y lanzado numerosos ataques suicidas en todo el país. El ejército dice que no tiene la capacidad de lidiar con todos los grupos al mismo tiempo, y considera innecesario crear antagonismo con aquellas facciones que no representan una amenaza inmediata a sus tropas.

Pero el arreglo es precario, y Washington — que ha dado miles de millones de dólares en ayuda al ejército desde el 2001 — quiere acciones contra el grupo de Bahadur, al igual que contra el Talibán afgano y sus aliados, que también operan en Waziristán del Norte.