El Senado italiano aprobó el viernes las cruciales reformas económicas exigidas por la Unión Europea, el primer paso para la renuncia del premier Silvio Berlusconi en cuestión de días y la formación de un gobierno interino.

La cámara alta aprobó el proyecto de presupuesto por 156 votos contra 12 después de que el respetado economista Mario Monti — que muchos esperan sea primer ministro interino — fuera recibido entre aplausos y se le designara oficialmente senador vitalicio.

El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, le confirió ese título dos días antes, con el fin de enviar una señal a los nerviosos mercados financieros de que pretende pedirle al ex comisionado europeo de 68 años que intente formar un gobierno de transición después de que Berlusconi deje el puesto.

Ahora la legislación de reformas pasará a la Cámara de Diputados, que se espera la someta a votación el sábado. Se ha programado una reunión del gabinete inmediatamente después del voto, lo cual ha generado especulaciones de que Berlusconi podría presentar su renuncia ante el presidente de Italia el mismo sábado en la noche.

Aunque muchos políticos parecían respaldar a Monti, aún había divisiones dentro del partido de Berlusconi y entre sus aliados sobre si se le apoyará y bajo qué términos.

La perspectiva de un gobierno encabezado por Monti, que no pertenece a ningún partido, tranquilizó a los mercados por segundo día consecutivo. La tasa italiana de préstamos a 10 años descendió 0,21 puntos porcentuales a 6,59%, mientras que el índice accionario de Milán subía 1,7%.

Los mercados sufrieron un fuerte descenso esta semana ante los temores de que Italia se encamine a una crisis económica al estilo de la de Grecia, lo cual amenazaría la existencia de toda la eurozona y generaría una recesión global.

Italia se encuentra bajo intensa presión con el fin de que demuestre que tiene una estrategia para hacer frente a sus deudas, que suman 1,9 billones de euros (2,6 billones de dólares), el 120% de la producción económica.