Francia espera que Italia tenga "cuanto antes" un gobierno "capaz de contribuir a superar una situación que es muy preocupante para toda Europa y, en particular, para la zona euro", informó la presidencia italiana tras una conversación telefónica mantenida hoy por Giorgio Napolitano y Nicolas Sarkozy.

En la charla entre los presidentes italiano y francés, Napolitano y Sarkozy, respectivamente, se destacó "la confianza de este gran país amigo en que Italia tenga cuanto antes un gobierno capaz" de contribuir a superar la crisis, destaca la Jefatura del Estado italiana en un comunicado.

Italia, añade la nota, podrá así, con un nuevo gobierno, "contribuir junto a Francia, otro país fundador del proyecto comunitario, al reforzamiento del euro y al relanzamiento del desarrollo europeo".

Napolitano también conversó hoy por teléfono con el presidente federal alemán, Christian Wulff, quien se interesó por la crisis política que atraviesa Italia.

Ayer, Napolitano habló por teléfono con el presidente de EEUU, Barack Obama, quien le expresó su confianza en la resolución de la crisis política italiana, tras el anuncio del primer ministro, Silvio Berlusconi, de que dimitirá una vez aprobadas las medidas económicas exigidas por Europa para salir de la crisis económica, y la formación de un nuevo gobierno.

La opción que en estos momentos suena con más fuerza para la era post-Berlusconi es la formación de un gabinete técnico, con una personalidad al frente que ponga de acuerdo a todas las fuerzas políticas para sacar a Italia de la difícil situación en la que se encuentra.

Para liderar ese gobierno técnico el nombre que se baraja es el del economista y excomisario europeo Mario Monti, de 68 años, quien cuenta con un importante apoyo entre las fuerzas parlamentarias y que el miércoles fue nombrado senador vitalicio por el jefe del Estado, lo que fue interpretado por los analistas como una señal en ese sentido.

Monti también cuenta con las simpatías de la patronal italiana, como indicó hoy su presidenta, Emma Marcegaglia.