El grupo español Sacyr Vallehermoso descarta vender en bloque la participación del 20 % que mantiene en Repsol, compañía que considera un activo estratégico, aunque deja la puerta abierta a una salida parcial de la petrolera para saldar parte de su deuda.

Actualmente, Sacyr negocia con las entidades financieras la refinanciación de la deuda de unos 5.000 millones de euros (unos 6.800 millones de dólares) que adquirió al comprar su paquete en Repsol y el mercado baraja que podría vender entre un 5 y un 10 % de la petrolera para saldar parte de su deuda.

Durante la presentación a analistas de las cuentas del grupo constructor y de servicios, el director financiero, Fernando Lacadena, afirmó que Sacyr no sopesa la venta del 20 % de Repsol "en ninguno de los escenarios" y confió en cerrar la refinanciación del préstamo, que vence el 21 de diciembre, "en tiempo y forma".

Explicó que siempre están dispuestos a estudiar cualquier desinversión en activos maduros y que la deuda del grupo, exceptuando la derivada de Repsol, no presenta "vencimientos preocupantes" y no variará significativamente en lo que queda de año.

El presidente de la compañía, Manuel Manrique, por su parte, aseguró que Repsol sigue siendo "estratégica" para Sacyr.

Con respecto al acuerdo de sindicación con Pemex en Repsol, que llevó a la destitución de Luis del Rivero de la presidencia de Sacyr, Manrique dijo que actualmente hay una "línea de total entendimiento" con ambas petroleras y el resto de socios.

Sacyr valora su participación del 20,01 % en Repsol en 7.215 millones de euros, frente a los 5.400 millones de euros que vale actualmente en el mercado.

Si vendiera una parte de su paquete accionarial, tendría que valorar el resto en virtud de lo que dice la normativa contable sobre participaciones por puesta en equivalencia y demostrar su "influencia significativa" en la petrolera, que se presupone en participaciones superiores al 20 %.