La policía está reforzando su presencia alrededor del mayor barrio pobre de Río de Janeiro a medida que se prepara para ingresar en éste, como parte de un programa que busca mejorar la seguridad.

La acción forma parte de un programa de tres años con el fin de que los visitantes que acudan a la urbe para presenciar el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 no enfrenten ningún problema.

Los retenes policiales revisaban el viernes a los automóviles y peatones que ingresaban y salían de la barriada de Rocinha. Las autoridades han dicho que ingresarán a éste el fin de semana y expulsarán a un grupo de narcotraficantes que lleva décadas controlándolo y del que ya capturaron al presunto líder.