Bolivia empató el viernes 1-1 con la Argentina de Lionel Messi para asestarle un nuevo golpe, ya que es la primera vez que ese equipo del altiplano se lleva un punto ante la Albiceleste en partidos por eliminatorias mundialistas.

Es la octava vez que ambos seleccionados se enfrentan en Argentina, cuyos equipos habían ganado los siete encuentros previos desde la goleada 4-0 en Buenos Aires en 1957, para el Mundial que se jugó un año después en Suecia.

Bolivia sí tiene antecedentes recientes favorables ante Argentina: le empató 1-1 en la Copa América en junio, y la demolió 6-1 en 2009 en La Paz en las eliminatorias al Mundial de Sudáfrica 2010.

Marcelo Martins abrió la cuenta para Bolivia a los 56 minutos y Ezequiel Lavezzi igualó a los 60 para el equipo de Messi, considerado el mejor jugador del mundo por sus proezas en Barcelona de España, y que en el segundo tiempo pasó casi desapercibido.

"Por supuesto que este punto nos sirve, ya que lo conseguimos ante una de las selecciones más grandes de las eliminatorias", dijo Martins. "Nosotros jugamos para conseguir un resultado positivo, los tres puntos, pero sumar un punto es importante, y creo que por el esfuerzo realizado, merecimos ganar".

Martins abrió la cuenta en la histórica paliza 6-1 que Bolivia le asestó a Argentina con Diego Maradona como técnico, y también formó parte del ataque en el empate por la Copa América en La Plata.

Argentina venía de perder por primera vez en su historia ante Venezuela, que le ganó 1-0 en la fecha anterior de las eliminatorias.

Argentina tuvo un prometedor arranque, con Messi movedizo por el ala derecha del mediocampo, pero sus intenciones se fueron diluyendo de a poco ante una Bolivia aferrada a un plan defensivo del que no se apartó a lo largo del partido.

Eje de la gambeta impensada, Messi tejió varias jugadas de las suyas, como ocurrió a los 21 minutos cuando arrancó desde el mediocampo, se filtró entre dos defensores que lo derrumbaron pero antes la "Pulga" alcanzó a tocarla para Gonzalo Higuaín, quien metió la pelota al arco.

Pero en vez de dar la ley de la ventaja y convalidar el tanto, el árbitro ecuatoriano Carlos Vera anuló la jugada y cobró la infracción a Messi, quien se hizo cargo del tiro libre y la pelota dio en la barrera.

"Ese gol anulado nos sorprendió a todos", dijo Messi. "Ese gol hubiese cambiado la historia ya que con el 1-0 todo hubiese sido diferente".

"Hicimos los méritos suficientes como para llevarnos los tres puntos; tiros en los palos, un gol anulado inexplicable", dijo el técnico de Argentina, Alejandro Sabella. "Habrá cosas para mejorar".

Argentina, lejos de ejercer un dominio abrumador, olfateó sin embargo dos veces más el gol: primero con un disparo de Messi que le tapó el arquero Carlos Arias y después con un zurdazo de Javier Pastore que pegó en la base de un palo y se fue.

Poco, muy poco, para una Argentina que en la antesala del partido amenazó con demoler a Bolivia, desempolvando las cartas credenciales de gol de Messi, Higuaín y compañía y que se fue a los vestuarios envuelta en murmullos de la disconformidad que bajaron desde las tribunas.

En el ataque no estuvo Sergio Agüero, el notable artillero del Manchester City que quedó marginado por una sobrecarga muscular.

Con el arranque del complemento, la sorpresa se instaló en el estadio con un golazo de Martins (Shakhtar, Ucrania), quien se la quitó a Martín Demichelis, lo burló, esquivó la salida de Nicolás Burdisso y abrió el marcador en la primera llegada clara para Bolivia.

A partir de entonces, cada pelota que tocaba Demichelis el público lo abucheaba.

"El delantero sabe lo que tiene que hacer en el área cuando recibe la pelota. Generalmente le pega cruzado, pero en mi gol rematé al primer palo y eso lo sorprendió (al arquero Sergio Romero)", comentó Martins.

Para suerte de Demichelis y de toda Argentina, el empate de los locales llegó gracias a Lavezzi cuando recibió de Fernando Gago y con un disparo cruzado selló el empate. Fue la primera pelota que tocó Lavezzi (Napoli, Italia), tras haber ingresado por Ricardo Alvarez.

Bien enchufado en el partido, Lavezzi estuvo a punto de desnivelar cuando capitalizó un pase de Higuaín y su remate fue desviado al córner por Arias.

"Sacar los tres puntos era importante. Tuvimos muchas situaciones de gol, pero nos faltó definición", subrayó el defensor argentino Clemente Rodríguez, el juador más aplaudido de los argentinos cuando el equipo se iba de la cancha.

La afición argentina, en general, le dio la espaldas a la selección ya que el estadio de River Plate, donde entran 61.000 personas, lució bastante despoblado.

Por cuestiones de seguridad se pusieron a la venta unos 40.000 boletos, de los cuales se vendieron poco más de la mitad.

"Sabemos que somos nosotros los que debemos contagiar a la gente, con juego, con resultados", destacó Messi.

Argentina visita en la próxima fecha el martes a Colombia, mientras que Bolivia juega en Venezuela.

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Alineaciones:

ARGENTINA: Sergio Romero, Pablo Zabaleta, Martín Demichelis, Nicolás Burdisso, Clemente Rodríguez, Fernando Gago, Javier Mascherano (José Sosa, 82), Ricardo Alvarez (Ezequiel Lavezzi, 58) , Lionel Messi, Gonzalo Higuaín y Javier Pastore.

BOLIVIA: Carlos Arias, Cristian Vargas, Luis Méndez, Ronald Rivero, Luis Gutiérrez, Edivaldo Rojas (Ronald Segovia, 54), Jaime Robles, Walter Flores, Rudy Cardozo, Pablo Escobar y Marcelo Martins (Augusto Andaveris, 76).

Arbitro: Carlos Vera (Ecuador).