Claudio Borghi tuvo una semana complicada como técnico de la selección de Chile: primero suspendió a cinco jugadores por actos de indisciplina y el viernes Uruguay goleó 4-0 a su plantel en las eliminatorias mundialistas.

"Fue dura, no fue simple" la semana, reconoció el timonel argentino tras la derrota en el estadio Centenario por la tercera fecha de las eliminatorias.

Agregó que lo "que pasó fue muy duro, pero ya pasó y es historia, hasta este partido".

Esa fue la única referencia que Borghi hizo a los actos de indisciplina que provocaron que separara del plantel a cinco jugadores, entre ellos dos cruciales como Arturo Vidal y Jorge Valdivia.

Según Borghi, los futbolistas llegaron tarde y ebrios el martes a la concentración del equipo, aunque el grupo de afectados emitió el jueves un comunicado desmintiendo al entrenador.

Borghi sostuvo que pese a la goleada sufrida "vamos a salir contra Paraguay con la obligación de ganar y lo vamos a hacer. Podremos lograrlo o no". Chile recibe el martes a los paraguayos por la cuarta fecha.

"No voy a cambiar el sistema, eso sería taparse la cabeza y descubrirse los pies. Vamos a seguir igual", afirmó.

Borghi explicó que no utilizó al delantero Alexis Sánchez como se había dado por descontado porque "sufrió dolores en el precalentamientos y no quisimos arriesgarlo. No sabemos por ahora si podrá jugar ante Paraguay".