Moscú llamó hoy a consultas a su embajador en Tayikistán en respuesta a la condena de 8,5 años de prisión que recibió un piloto ruso tras ser declarado culpable de los delitos de contrabando, violación de la frontera y de las normas de vuelos.

Rusia anunció además que deportará a cien inmigrantes ilegales de Tayikistán.

Miles de ciudadanos de ese país centroasiático viven en Rusia sin permiso de residencia ni trabajo.

Tayikistán anunció a su vez que no ha recibido solicitud oficial por parte de Rusia de tratar el incidente, información desmentida hoy por la cancillería rusa, que publicó en su página web copias de dos documentos que dijo haber enviado a las autoridades tayikas.

El ruso Vladímir Sadóvnichi y el estonio Alexéi Rudenko fueron detenidos el 12 de marzo de este año en el aeropuerto de Kurgán-Tiubé, a 80 kilómetros al sur de Dusambe, donde aterrizaron de emergencia los aparatos, dos AN-72, que pilotaban.

Los capitanes de las naves de carga solicitaron autorización para aterrizar de emergencia, permiso que, según sus abogados, les fue concedido, aunque la Fiscalía tayika afirma lo contrario.

Tras la detención de los pilotos, en la bodega de uno de los AN-72 fue hallado un motor de avión desarmado, que fue considerado "carga ilegal" por las autoridades tayikas.

Rusia y Estonia expresaron su protesta tajante contra la condena que recibieron sus ciudadanos, mientras Moscú reiteró que la decisión del tribunal era por motivos políticos. EFE