El río Amazonas y las cataratas de Iguazú fueron elegidas hoy nuevas maravillas de la naturaleza en una votación por internet, teléfono y mensajes de texto en la que participaron miles de personas.

La lista se completa con la bahía de Halong, en Vietnam; Komodo, en Indonesia; la isla de Jeju, en Corea del Sur; la montaña Mesa, en Sudáfrica, y el río subterráneo de Puerto Princesa, en Filipinas, según los resultados de la votación, todavía preliminares, difundidos por la web new7wonders.com.

El anuncio hecho a las 19.07 GMT hizo que las numerosas personas congregadas en la plaza de Iquitos, la capital de Loreto, la mayor región amazónica de Perú, estallaran en una ovación.

El canal Amazonchannel.tv transmitió la alegría de los iquiteños que, entre petardos y fuegos artificiales, se lanzaron a nadar al Amazonas para celebrar la nominación.

Las siete maravillas de la naturaleza surgieron de la votación de las 28 candidaturas finalistas, elegidas por un panel de expertos después de hacer varias cribas entre las más de 450 presentadas.

La votación concluyó hoy 11 de noviembre de 2011 a las 11 horas, 11 minutos y 11 segundos GMT.

El concurso es una iniciativa del empresario suizo Bernard Weber, fundador de la empresa New Open World Corporation, quien dio las gracias por el apoyo que ha tenido y dijo que quienes han participado han demostrado que "se preocupan por algo que es muy importante para todos nosotros: nuestra casa, la Madre Tierra".

De las 28 finalistas, siete candidaturas procedían de América, cinco de Europa, dos de África, tres de Oceanía y once de Asia.

El Amazonas es, con una longitud de 6.800 kilómetros, el río más largo y caudaloso del mundo, su cuenca es considerada el pulmón verde del planeta y posee una enorme biodiversidad.

El área o cuenca de drenaje del río es de aproximadamente 7.050.000 kilómetros cuadrados, la más extensa del mundo, y abarca territorios de Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela y Brasil, entre otros países.

Las cataratas de Iguazú, formadas por 275 saltos de hasta 80 metros de altura, alimentados por el caudal del río homónimo, están en un enclave fronterizo entre Argentina y Brasil, muy cerca también de Paraguay.