En el desierto de Atacama, el más árido del mundo, científicos chilenos y extranjeros trabajan contra el tiempo para proteger el mayor depósito mundial de ballenas fósiles, de unos siete millones de años de antigüedad, cuyo estado de conservación es admirable.

Los cerca de 80 fósiles encontrados hasta ahora en un área de apenas 240 metros incluyen cetáceos completos o semicompletos, incluso una familia que incluye al macho, la hembra y a su cría, claramente visibles entre las arenas del desierto, que hace millones de años estuvo cubierto por el mar.

Sol Square, paleontólogo británico que ahora trabaja con el Museo Paleontológico de Caldera, dijo a la televisión estatal, TVN, que "el descubrimiento de las ballenas es de importancia global, nunca ha sido descubierto algo de este tamaño y diversidad, en ninguna parte del mundo, y esto hace que Atacama sea especial".

"Esto simplemente no ocurre, uno usualmente encuentra una ballena, y solo partes de ella, así que encontrar ballenas completas y articuladas, e incluso en grupos, es extraordinario", agregó Square.

Los ejemplares, encontrados en lo que hace décadas se conoce como el Cerro de las Ballenas, miden entre ocho y 15 metros de largo, informó Mario Suárez, director del Museo Paleontológico de Caldera, 870 kilómetros al norte de Santiago.

"Esto no es sólo lo que vemos acá, es como la punta de iceberg", añadió Suárez, en alusión a los miles de fósiles más que falta por ubicar.

Por el momento, la labor de Sergio Hillenbrandt es vital: es especialista en levantar moldes de fósiles, para lo cual usa caucho y yeso, que va sobreponiendo en varias capas.

El gobierno decidió proteger un área de unas 300 hectáreas, donde se estima habría otros 3.000 fósiles marinos, anunció la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot.

El cementerio de cetáceos se encuentra al borde de la carretera 5 Norte, que atraviesa el país de norte a sur. Los primeros hallazgos se realizaron en la década de 1970 por el Cuerpo Militar del Trabajo, cuando laboraban en la construcción de la ruta, pero fueron olvidados, hasta que Suárez se preocupó cuando este año se iniciaron trabajos de ampliación del camino.

El histórico hallazgo obligó a frenar las obras de ampliación de la ruta 5 Norte, pero sólo hasta enero próximo.

"Este sector es uno de los más ricos...la idea es encontrar especies que no estén en el mundo", dijo a TVN John Vega, uno de los responsables de la titánica tarea de rescatar los fósiles.

Es tal la densidad de fósiles, que durante las primeras semanas encontraron una ballena por día.

Junto a las ballenas se encontró un ejemplar de un delfín de cara achatada, con colmillos de distintos tamaños, de los cuales sólo se han ubicado otros tres en el mundo, pero el chileno es el que está en mejor estado de conservación.

De momento se desconoce qué causó la mortandad de cetáceos en una zona tan pequeña, pero en opinión de Suárez, no se trató de una varazón, sino quizás de un evento geológico o paleontológico que hay que descubrir.