Cuba considera un honor la visita del papa Benedicto XVI, que podría realizarse en los primeros meses del 2012.

"Nos causa una gran felicidad, una gran alegría, creo que es una gran noticia", dijo a periodistas el viernes el presidente del Parlamento Ricardo Alarcón, el primer funcionario isleño en comentar un anuncio del Vaticano la víspera sobre una gira papal que contemplará la nación caribeña y México.

"Coincido con las palabras que pronunció ayer el cardenal (Jaime) Ortega, creo que para todos los cubanos va a ser un honor y esperamos recibirlo y mostrarle la simpatía que los cubanos sienten por él", indicó el parlamentario, quien fue abordado al finalizar un encuentro de expertos en lucha contra la corrupción.

Ortega había expresado el jueves su satisfacción por los planes del Pontífice, pocas horas después del conocerse la noticia, pero hasta ahora no había una reacción oficial por parte de alguna autoridad cubana.

El portal Cubadebate solo publicó el despacho de la Santa Sede sin comentario alguno, igual que el noticiero, ambos medios bajo control estatal.

El anuncio de la Santa Sede habla de un posible viaje del papa al exterior para el año próximo.

El Papa, que cumplirá 85 años en abril, tomaría en breve la decisión final sobre la visita, que incluirá las fechas concretas, una vez que reciba informes de las conferencias episcopales y las autoridades políticas de las naciones mencionadas, indicó un portavoz vaticano.

En 1998 su predecesor, Juan Pablo II, realizó una visita histórica a la isla, pues constituyó un momento de singular acercamiento entre los católicos y el gobierno cubano, que a lo largo de la década de 1960 sostuvo un enfrentamiento con la iglesia.