Cuatro exjefes de las Fuerzas Armadas de Bolivia pidieron hoy al presidente Evo Morales el indulto de una sentencia del Tribunal Supremo, que a fines de agosto los condenó a prisión por reprimir violentamente una ola de protestas en octubre de 2003.

Los generales Roberto Claros, Juan Veliz y Gonzalo Rocabado y el almirante Luis Aranda, presos en la ciudad sureña de Sucre, enviaron la petición en una carta entregada por sus abogados en la Presidencia.

Veliz y Claros fueron sentenciados a 15 años y medio de prisión, Rocabado a 10 años y Aranda a 11.

Los militares argumentan que su juicio tuvo errores y que solo cumplieron órdenes para garantizar la seguridad pública durante la crisis social en la que murieron más de 60 personas y terminó con la renuncia y huida de Bolivia del entonces presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.