El presidente de Ecuador, Rafael Correa, propuso hoy un "cambio radical" en el sistema interamericano de derechos humanos para hacerlo "latinoamericano" y suprimir la influencia de las "instituciones" norteamericanas.

En una entrevista radial Correa dijo que presentará su idea a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que se reunirá en diciembre en Venezuela.

El mandatario dijo que les planteará "un cambio radical del sistema interamericano, que sea básicamente un sistema latinoamericano. Tenemos que reconocer que tenemos proximidad geográfica con Estados Unidos, Canadá, pero ninguna proximidad en cuanto a visión, cultural, etc".

Su propuesta llega en medio de las críticas que Correa ha realizado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que forma parte del sistema interamericano y que analiza la situación de la libertad de expresión en su país.

El mandatario se quejó de que "hay un sesgo muy grande en la Comisión Interamericana y en la Relatoría de libertad de expresión, financiada por Estados Unidos y la Unión Europea, de la institucionalidad anglosajona".

"Tratan de imponer los valores de Estados Unidos en todo el planeta, porque se creen los reyes del mambo", añadió.

El sistema interamericano está compuesto por la Organización de Estados Americanos (OEA), la CIDH, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Banco Interamericano de Desarrollo, que es una de las principales fuentes de financiación multilateral de Ecuador.

En junio, Correa abogó por que la OEA sea sustituida por la naciente CELAC, de la que están excluidos Estados Unidos y Canadá.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH ha manifestado preocupación por la situación de la prensa en Ecuador y en particular ha considerado "desproporcionado" que Correa haya pedido penas de cárcel en una demanda contra el diario "El Universo" por injurias.

En esa demanda, un juez de primera instancia y un tribunal de apelación han condenado a Emilio Palacio, excolumnista de El Universo, y a tres directivos del diario, a tres años de cárcel, y a pagar a Correa, junto con la empresa editora del periódico, 40 millones de dólares.

El caso está ahora en la Corte Nacional de Justicia de Ecuador.

En julio pasado, la Relatoría indicó en un escrito que las normas que imponen penas de prisión por calumnias contra los funcionarios públicos son "contrarias" al derecho a la libertad de expresión.

Correa ve en esa postura una prueba de ese "sesgo" de la tradición legal de Estados Unidos.

"Como allá no se penaliza la injuria, nosotros no tenemos que penalizarla. Allá se penaliza no dar de comer al perro, así que metemos presos a todos los ecuatorianos que no dan de comer a sus perros", dijo hoy.

La CIDH ha pedido al Gobierno que le informe sobre los criterios usados para fijar la multa en 40 millones de dólares, si ha habido sanciones de monto parecido en otros casos similares y los argumentos legales para determinar la responsabilidad de los directivos del periódico por el artículo de opinión escrito por Palacio, según informó hoy "El Universo".

Correa admitió haber recibido esa petición, pero señaló que "está prohibido por el reglamento y la ley del derecho interamericano entrometerse en un juicio en marcha. Están abusando de sus funciones", dijo.

"Vamos a responder como corresponde, ustedes no tienen competencia para mezclarse en un juicio en marcha", añadió.

Hoy se vence además el plazo dado por la CIDH al Gobierno para que le dé información sobre varias cadenas (emisiones obligatorias para las radios y televisiones del país) sobre los periodistas que participaron en una audiencia ante ese órgano en octubre, en la que acusaron al Ejecutivo de ataques "sistemáticas" contra la prensa.

La presidenta de la CIDH, Dinah Shelton, dijo que en esos programas "se estigmatizaba y se emitía de manera encadenada información en contra de las personas que vinieron a la audiencia".

César Ricaurte, director de la organización no gubernamental Fundamedios, valoró la petición de información porque "hubo una condena explícita de la CIDH al uso de las cadenas como medidas de represalia", según dijo a Efe.

Correa, por su parte, afirmó ayer que esas emisiones dijeron la verdad.