Los censores del gobierno chino están tratando de prevenir la diseminación de mensajes y rumores críticos en la internet a una audiencia más amplia, emitiendo nuevas órdenes que prohiben que los medios noticiosos reporten información de la internet antes de verificarla.

Las regulaciones, fechadas el mes pasado y colocadas el viernes en un portal oficial en la internet, constituyen el intento más reciente del gobierno de retomar el control de la información, que se ha relajado a medida en que la gente emplea sitios de contactos sociales para intercambiar noticias, evadiendo la censura tradicional.

Las normas prohiben que los reporteros y medios reporten cualquier información tomada de la internet sin verificarla de primera mano. Los violadores tendrán prohibido trabajar en la prensa por cinco años, e infracciones más graves pudieran llevar a cargos criminales.

Un regulador dijo que las normas son necesarias para restaurar el prestigio del gobierno y la credibilidad de la prensa luego de una serie de reportes "basados en información falsa", término a menudo empleado por el gobierno para referirse a información que preferiría suprimir.

"Los reportes no verificados están en aumento, y hasta cierto punto eso ha minado la imagen del gobierno, obstaculizado el orden de información, reducido la credibilidad de la prensa y causado una fuerte respuesta social", dijo la Administración General de Prensa y Publicaciones, la agencia que regula la prensa escrita, en su portal en la internet.

Por una parte, las reglas confrontan un asunto que los medios de información y los gobiernos en todo el mundo enfrentan en la era de la internet: Cómo asegurar la fiabilidad de información, fotos y video cuando las personas comunes, no solo profesionales, pueden generarlos y hacerlos circular libremente en el ciberespacio.

Muchas de las reglas detallan lo que son procedimientos normales de la prensa en otras sociedades.

Pero en China, donde la prensa ha estado restringida desde hace mucho tiempo, las regulaciones sirven a menudo para fortalecer el control gubernamental. Los medios sociales, especialmente microblogs al estilo de Twitter, están entre los pocos canales donde circulan informaciones y opiniones críticas del sistema, generalmente fuera del alcance de los censores.