El republicano Herman Cain atrajo grandes y entusiastas multitudes mientras hacía campaña en Michigan, su primera incursión entre los votantes desde que su aspiración a la Casa Blanca se vio sacudida por acusaciones de que acosó sexualmente a cuatro mujeres hace más de una década.

"Durante el último par de semanas, he vivido un infierno", dijo Cain durante una parada en Kalamazoo.

"Pero hay una buena noticia: No me mató ni me quitó impulso", dijo a la multitud de más de 400 personas que llenaron la sala para escucharlo.

Los partidarios parecían no inmutarse por el furor que rodea a Cain, quien se mantuvo en territorio amigo: Los grupos del ultraconservador 'Tea Party' que componen el núcleo de su apoyo. Cain intenta mantener encendida la chispa que lo catapultó a la cabeza entre los aspirantes del Partido Republicano antes de que se hicieran públicas las acusaciones de acoso sexual. El ha negado cualquier comportamiento inapropiado.

"¿Cómo derrotas a Obama? ¡Lo golpeas con un Cain!", dijo el empresario de Georgia a un simpatizante mientras se abría paso a través de la multitud hacia una salida trasera en el restaurante Blue Sky en Ypsilanti, cerca de Detroit. La multitud aplaudió los comentarios de Cain.

Cuando un reportero le pidió que aclarara a qué se refería, Cain dijo: "Cain, Herman Caín, C-A-I-N ¿Tengo que unir todos los puntos para usted?"

"No creo nada de la basura que se dice. Creo que es sólo un golpe bajo", dijo Kathy McConnell, una conductora de camión jubilada de Sumter, sobre las acusaciones que han asediado la campaña de Cain las últimas dos semanas.

La multitud — y el equipo de seguridad de Cain — competían con los fotógrafos y periodistas apretujados en el pequeño restaurante. En un momento, el guardia de seguridad de Cain se acercó y empujó a un reportero que estaba tratando de escuchar al candidato.

Cain también estuvo en Battle Creek y Grand Rapids y planeaba un evento nocturno en Traverse City, en el norte de Michigan.

____

Los periodistas de The Associated Press Philip Elliott en Washington y Thomas Beaumont en Des Moines, Iowa, contribuyeron con este despacho. McCaffrey informó desde Atlanta.