El aspirante a la candidatura presidencial republicana Mitt Romney se dispone a reforzar su imagen en Iowa, donde podría imponerse a sus dos principales contrincantes si éstos no superan pronto sus dificultades de campaña.

Romney también podría verse beneficiado si otros aspirantes republicanos más rezagados como Newt Gingrich no actúan con rapidez a fin de aumentar los votos para sus causas.

El ex gobernador de Massachusetts grabó en fecha reciente un anuncio de propaganda para la televisión en una empresa procesadora de chapas de metal en Dubuque, en el este de Iowa.

No causó sorpresa que Romney preparase un mensaje para su campaña, pero cada escala que haga en Iowa interesa a los militantes del Partido Republicano.

Tras su desastrosa derrota en Iowa en 2008, Romney consideraba muy reducidas sus posibilidades de triunfo en Iowa, donde se efectuarán en menos de dos meses las asambleas partidarias que constituyen las primarias republicanas en el estado.

La posible transmisión en breve y frecuente de los mensajes de Romney en Iowa indicaría una nueva estrategia basada en el cálculo de que la debilidad de sus oponentes supone una oportunidad muy tentadora.

Sin embargo, como persiste la opción de que logre un escaso avance en Iowa, Romney finca principalmente sus esperanzas en Nueva Hampshire, donde las primarias tendrán lugar el 10 de enero, una semana después de las de Iowa.

Mientras Romney pronunciaba un discurso el jueves ante electores en Michigan, los otrora rivales inmediatos Rick Perry y Herman Cain tenían dificultades para controlar los daños políticos graves que han sufrido.

Sectores dentro del partido especulaban si el ultraderechista Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes, podría surgir como la esperanza más reciente para los sectores conservadores que pusieron en duda el compromiso de Romney con las prioridades de éstos.

Gingrich, sin embargo, va a la zaga de Romney y otros en cuanto a preferencias en Iowa y otras partes, y tendría que mostrar que su historial político, a veces problemático, puede resistir un escrutinio más estrecho.

Gingrich dijo el viernes que se mantiene en la pelea porque dirige "probablemetne la campaña más profunda en la historia moderna" en momentos en que preocupan a los electores problemas como la economía y el déficit.

"La gente busca un posible presidente serio porque consideran los problemas muy serios para sus propias vidas", señaló Gingrich al programa "Early Show" de la CBS.

Perry, gobernador de Texas, reorganizó el jueves su programa de actos en un intento por atenuar un momento desastroso de un debate en el que no pudo recordar las tres agencias federales cuya desaparición había propuesto.

Perry canceló su asistencia a un acto para recaudar fondos en Tenesí para presentarse en diversas redes televisivas y en el programa "Late Show" de David Letterman, en el que se comprometió a continuar en la lucha por la postulación republicana.