La posibilidad de que el respetado economista Mario Monti lidere un nuevo gobierno interino en Italia ayudó a calmar a los mercados, que temían que el país estuviera a punto de seguir a Grecia en el terreno económico, amenazando la existencia del euro.

Con la formación de un gobierno de tecnócratas encabezado por Monti, ex comisionado de competencia de la Unión Europea, existe una creciente confianza en que la transición de Silvio Berlusconi será rápida.

Al igual que en Grecia, donde el economista Lucas Papademos fue designado el jueves primer ministro, el público espera que la experiencia de Monti en la economía global y su ausencia de la política partidista ayude al país a vadear los turbulentos mercados.

Monti, de 68 años, es el favorito para sacar a Italia de la situación financiera que atraviesa.

Berlusconi felicitó a Monti y le deseó un "trabajo fructífero por el bien del país", además de reconocer sus logros.

Si los legisladores se atienen a su calendario, las medidas de "estabilidad" del gobierno italiano deberían ser aprobadas el viernes por la tarde en el Senado y el sábado en la Cámara de Diputados.

Italia colocó con facilidad el jueves 5.000 millones de euros (6.800 millones de dólares) en letras a 12 meses a un interés menor que la víspera ante la inminente renuncia de Berlusconi.

Los inversionistas aceptaron una tasa del 6,087% para prestar a Italia dinero a 12 meses, frente al 3,75% de una subasta similar el mes pasado. La demanda de los bonos fue casi el doble que la oferta.

El presidente italiano Giorgio Napolitano aseguró a los mercados que Berlusconi renunciará después que las reformas sean aprobadas — lo cual se espera para el sábado — y nombró a Monti senador vitalicio en un movimiento que lo pone en línea para competir por el nuevo gobierno.

Italia seguramente incumplirá sus compromisos de equilibrar su presupuesto para el 2013 sin las recientes medidas de austeridad y reformas prometidas. Según el pronóstico, Italia sigue teniendo un déficit del 1,2% y su deuda se aproxima al 119% del PIB. Además, el crecimiento económico para el próximo año caerá al 0,1% del 1,3% pronosticado en el segundo trimestre.