El aspirante presidencial republicano Rick Perry asegura que no se retirará de la puja pese al momento embarazoso que pasó durante un debate partidista cuando no pudo recordar el tercer departamento federal que se proponía abolir en el caso de ser elegido presidente.

"Oh, demonios, no", dijo Perry a la Associated Press el jueves por la mañana, un día después de su olvido fatal durante el debate. Cuando se le preguntó si su campaña podrá sobrevivir, respondió que "No es el momento de abandonar nada".

Perry dice que otros han cometido errores similares que no hacen sino humanizarlos. "El presidente de Estados Unidos dijo una vez que había 57 estados. Todo el mundo se equivoca", agregó.

Durante una escala de su campaña en mayo del 2008 en Beaverton, Oregón, el entonces candidato Barack Obama dijo que había pasado los quince meses anteriores visitando cada rincón de Estados Unidos. "Ya he estado en ¿cincuenta... y siete estados? Creo que me falta uno". Las versiones de prensa de ese entonces lo atribuyeron a la fatiga durante un tramo extenuante de su campaña.

Perry esperaba contener el daño de su omisión con una andanada de entrevistas y presentaciones televisivas matutinas.

Fue de lejos su mayor traspié en los seis debates presidenciales hasta ahora. Sus errores dan pie a caracterizaciones estereotípicas de que no está suficientemente capacitado como para ser presidente, en especial en momentos en que Mitt Romney, el favorito por el momento, ha tenido un desempeño casi impecable.

También planteó interrogantes de si Perry podría competir con Obama.

A la mañana siguiente del debate, Perry trató de caracterizar su omisión como una falla como la de cualquier mortal. Y en la entrevista con AP, insistió en que está más capacitado que Romney para ser presidente.