La Comisión Europea (CE) presenta hoy sus previsiones económicas de otoño en un momento de máxima preocupación por el grave empeoramiento de la situación económica en Italia, la persistencia de la inestabilidad en Grecia y el riesgo de contagio a otros países de la zona del euro como España.

El comisario europeo para Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ya adelantó este miércoles que los pronósticos de Bruselas "van a mostrar claramente que no hay lugar para la complacencia".

El informe de la CE incluye estimaciones sobre aumento del PIB, evolución de la inflación, el desempleo y las finanzas públicas para la zona del euro y la UE, así como para cada uno de los 27 estados miembros.

El Ejecutivo comunitario ya vaticinó en septiembre, en sus previsiones provisionales -que sólo daban datos para 2011 sobre las siete principales economías de la UE- que el frenazo en la recuperación desembocaría en un crecimiento prácticamente estancado hacia finales de año, aunque entonces descartó la entrada en recesión que ahora cada vez parece un riesgo más probable.

Para la zona euro calculó que el PIB crecería un 0,2 % en el tercer trimestre del año y un 0,1 % en el cuarto; mientras que para la UE pronosticó un 0,2 % en ambos periodos, lo que dejaba el balance anual en el 1,6 % y el 1,7 %, respectivamente.

España, por su parte, crecería sólo el 0,1 % en los dos últimos trimestres y presentaría una tasa de PIB en 2011 del 0,8 %.

Para 2012, los datos más recientes figuran en las previsiones de primavera de la CE, publicadas en mayo, cuando todavía había cierto margen para el optimismo, y auguraban un crecimiento del 1,9 % para la UE, del 1,8 % para los países del euro y del 1,5 % para España.

El Gobierno español, por su parte, mantiene de momento sus pronósticos oficiales de abril, en los que adelantaba que para este año el PIB español avanzaría el 1,3 %, mientras que para 2012 lo haría en un 2,3 %.

Las nuevas cifras de Bruselas se darán a conocer después de que Italia volviese a registrar ayer un nuevo máximo histórico de su prima de riesgo, que mide el diferencial entre el bono italiano y el alemán a diez años, por encima de los 560 puntos básicos y con el rendimiento exigido a sus bonos más allá del 7 %.

Cruzar el umbral del 7 % tiene connotaciones especialmente preocupantes en la UE pues fue al rebasar ese punto cuando Irlanda, Grecia y Portugal se vieron obligadas a pedir el rescate a las autoridades europeas.

En Grecia se sigue negociando la formación de un Gobierno de unidad nacional que apruebe los acuerdos contraídos con la UE en octubre y los compromisos de ajuste, una condición "sine qua non" para que se efectúe la entrega del sexto tramo de ayuda internacional al país, de 8.000 millones de euros, vital para la viabilidad de su economía.

La Comisión presenta sus previsiones económicas cuatro veces al año: dos ejercicios completos en primavera y otoño, más otros dos intermedios con estimaciones sobre el PIB e inflación de las siete principales economías europeas, que representan en torno al 80 % del producto interior bruto europeo.