La vida del creador del FBI, John Edgar Hoover, llega a las pantallas con "J. Edgar", cinta dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Leonardo DiCaprio que explora los aspectos más personales del enigmático agente federal.

El filme ha demostrado ser ya una clara apuesta para los Óscar en varias categorías incluida la de mejor actor, una estatuilla que aún no posee DiCaprio a pesar de haber estado nominado por "Diamante de sangre" (2006), "El aviador", (2004), y "A quién ama Gilbert Grape" (1993), en este último caso por un papel secundario.

"Fue un personaje muy difícil para mí", aseguró el intérprete de "Titanic" (1997) en la presentación de la película en Los Ángeles donde confesó que durante el rodaje se sometía a más de cinco horas diarias de maquillaje para dar credibilidad al envejecimiento de Hoover.

La producción recogió un período de más de seis décadas, desde principios de siglo XX hasta 1972, y sigue la trayectoria personal y profesional de Hoover que le lleva de ser un "joven terriblemente ambicioso", en palabras de DiCaprio, a una figura anacrónica que vivió obsesionada con la amenaza comunista hasta su muerte.

"El desafío para mí no fue tanto llevar las prótesis y el maquillaje o moverme como una persona mayor sino hacer que tenía 50 años de experiencia en el trabajo y dirigirme a un joven Robert F. Kennedy como si él que no supiera de qué hablaba", explicó el actor.

La grabación requirió de casi 80 vestuarios distintos para representar las diferentes etapas y momentos en la vida de Hoover, con un relato en el que predominan las escenas intimistas y está marcado por una presunta homosexualidad del famoso director del FBI.

"Es una película de relaciones", afirmó Eastwood, a quien le intrigaba la figura de Hoover desde hacía años y se sintió cautivado por el guión de Dustin Lance Black, quien ya ganó un Óscar por "Milk" (2008).

"Si hubiera sido solamente una película biográfica no creo que habría querido hacerla. Me gustan los filmes de relaciones, indagar en el porqué la gente hace ciertas cosas", comentó el realizador de "Sin perdón" (1992) y "La chica del millón de dólares" (2004).

En la trama, Hoover demuestra estar enfermizamente dominado por su madre Annie (Judi Dench) y contar con dos únicos apoyos, su fiel secretaria Helen Gandy (Naomi Watts) y su compañero inseparable Clyde Tolson (Armie Hammer) de quien se sugiere que estaba enamorado.

Si bien nunca trascendió si Hoover fue gay, "J. Edgar" juega con esa idea y tiene entre sus momentos más dramáticos un beso entre DiCaprio y Hammer tras una riña y una escena en la que el protagonista se viste de mujer, una vez fallecida su madre.

Hoover y Tolson trabajaron juntos y convivieron y Hoover le dejó todo lo que tenía en herencia a Tolson.

"Es indiscutible que fueron compañeros en alguna forma", dijo DiCaprio.

John Edgar Hoover fue el primer director del FBI y ocupó ese cargo desde su fundación en 1935 hasta su fallecimiento en 1972 y bajo su mando se sentaron las bases de la investigación forense actual y se reformaron las leyes federales para que la agencia tuviera poder para combatir los delitos en todo EEUU.

Logró mantenerse en el puesto durante los mandatos de 8 presidentes y tres guerras, siempre convencido de que la democracia de EEUU estaba bajo la amenaza comunista, algo contra lo que luchó con todos los medios a su alcance, incluso aunque fueran contra las normas.

La película se estrena hoy miércoles en un pase adelantado al estreno general en EEUU del viernes. Fernando Mexía