Los policías de una localidad en el norte de Nicaragua son considerados sospechosos de la muerte a tiros de tres militantes del opositor Partido Liberal Independiente (Pli), informaron el jueves autoridades y activistas de derechos humanos.

El vocero de la policía, comisionado Fernando Borge, dijo el jueves a The Associated Press que detectives del departamento de auxilio judicial investigan la supuesta participación de policías en la muerte de tres personas en la localidad de San José Cusmapa, provincia de Estelí, a 143 kilómetros al norte de la capital.

El comisionado dijo que los uniformados eran interrogados pero sin dar más detalles ni explicar si estaban detenidos ni cómo ocurrieron los hechos.

Los muertos son un hombre de 60 años y dos de sus hijos de 22 y 25, mientras otros dos resultaron heridos y están hospitalizados.

El coordinador del no gubernamental Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) en Estelí, Alberto Rosales, informó en rueda de prensa que viajó hasta la remota comunidad donde reside la familia, en donde la viuda, Irenea Mejía Cruz, acusó de los crímenes al jefe de la policía de Cusmapa, subcomisionado Elvin López Aguilera, al secretario político del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional, Jesús Herrera Zepeda, y un funcionario local del consejo electoral al que identificó como Eusebio Cruz Montenegro.

Según Rosales, Mejía Cruz relató que el martes en la noche su familia descansaba cuando llegaron dos camionetas con simpatizantes del FSLN y el jefe policial y gritaban "aquí viene el Frente Sandinista hijos de p... salgan liberales que los venimos a matar".

La mujer relató que todos huyeron de la casa en distintas direcciones, unos al monte y su esposo y sus cuatro hijos hacia la ermita, detrás de la cual les dispararon, según contó en la rueda de prensa el activista del Cenidh, quien constató que en el sitio había 19 casquillos que podrían corresponder a la munición utilizada por la policía en sus fusiles de reglamento AK-47.

El vocero de la policía no respondió varias llamadas para requerir comentarios a las denuncias formuladas por los activistas y más detalles sobre lo acontecido.

Meilin Gutiérrez, otra promotora de derechos humanos del Cenidh que acompañó a Rosales, dijo a la AP que la comunidad donde ocurrieron los hechos, conocida como El Carrizal, habitan unas 90 familias, en su mayoría liberales.

Rosales dijo que la situación es tan tensa que el investigador de auxilio judicial encargado del caso no ha podido visitar el lugar y pidió a líderes de la población llamar a la calma.

Gonzalo Carrión, uno de los directores del Cenidh, dijo a AP que en la región norte del país donde han abundado las protestas por el resultado de los comicios "hemos detectado que existe una persecución selectiva de ciudadanos opositores principalmente campesinos".

El líder del Pli y derrotado candidato presidencial Fabio Gadea pidió en la víspera que se repitan los comicios del domingo en que resultó reelecto el presidente Daniel Ortega, del FSLN, por haber detectado una serie de anomalías, de las que no mostró evidencias concretas.

Partidarios del Pli protagonizaron protestas en el norte del país antes de las elecciones porque denunciaban que el Consejo Electoral no les había entregado las cédulas que eran el documento válido para votar. Esas son algunas de las irregularidades que Gadea mencionó.

El estadounidense Departamento de Estado declaró en la jornada que las votaciones del domingo en Nicaragua "no fueron transparentes".

Las principales misiones de observación electoral acreditadas por las autoridades nicaragüenses, la de la Organización de los Estados Americanos y otra de la Unión Europea, denunciaron haber tenido obstáculos para ingresar a varios centros de votación lo cual incidió en las labores que tenían programadas.

Los observadores también dijeron que hubo problemas en la entrega de documentación a los votantes, muestras de parcialidad en la integración de las juntas receptoras de votos, entre otras anomalías y dificultades para que fiscales de partidos opositores funcionaran.

El Consejo Electoral proclamó vencedor de las elecciones a Ortega con el 62% de los votos, mientras Gadea obtuvo el 31%.