Cientos de socorristas descendieron el jueves por turnos a una mina ilegal de carbón en busca de 23 mineros atrapados por una filtración de gas que mató a otros veinte. Fue el segundo accidente mortífero en menos de una semana en las minas de carbón chinas, consideradas las más peligrosas del mundo.

El polvo de carbón despedido por la poderosa explosión cubrió un radio de 10 metros (30 pies) alrededor de la mina, dijo la agencia noticiosa oficial Xinhua.

Agregó que la mina privada Sizhuang, en la ciudad de Qujing en Yunnan, operaba ilegalmente porque su licencia había sido revocada hace un año.

Las máquinas de ventilación extraían gas metano del pozo de la mina para permitir la entrada de rescatistas y bomberos. Unos 300 trabajadores médicos estaban en el lugar, dijo la agencia.

Agregó que los bomberos que salieron de la mina cubiertos de polvo dijeron haber hallado solamente los veinte cadáveres.

Una investigación preliminar concluyó que la filtración de gas se produjo el jueves por la mañana en una plataforma dentro de la mina, y el gas se propagó a una segunda plataforma, atrapando a un total de 43 mineros, agregó la agencia.

El accidente se produjo menos de una semana después que ocho mineros murieron y 52 fueron rescatados de una mina en la provincia de Henan después de un desplome. Fue la mayor operación de rescate en la nación desde abril del 2010, cuando 115 mineros fueron rescatados con vida después de haber quedado atrapados ocho días en una mina en el norte de China.

Las minas de carbón chinas son las más peligrosas del mundo, aunque la situación ha mejorado ligeramente en los últimos años con el cierre de minas pequeñas ilegales. Las fatalidades anuales son ahora un tercio de las casi 7.000 hace nueve años.