La directora del Fondo Monetario Internacional instó a Italia y Grecia que hagan un alarde de "claridad política" sobre sus deudas soberanas, por considerar que la incertidumbre sobre quién liderará esos países alimenta la volatilidad financiera.

Christine Lagarde se encontraba en Beijing para dialogar con los dirigentes chinos mientras la esperada renuncia del primer ministro italiano Silvio Berlusconi mantenía los intereses de los bonos soberanos italianos en niveles insostenibles.

Lagarde dijo que los líderes chinos están "claramente preocupados" por la eurozona, pero se negó a mencionar una posible contribución de Beijing a un rescate.

Preguntada en una conferencia de prensa qué era lo más urgente para Europa, Lagarde respondió que "la claridad política es altamente necesaria" tanto en Italia como en Grecia.

"No entendemos realmente quién va a ser el nuevo líder, y creo que en estos momentos esa confusión favorece completamente la volatilidad", agregó Lagarde. "la claridad política fomenta más estabilidad".

El caos ha contagiado a Italia, donde la tasa de los bonos a 10 años llegó al 7,4%, un nivel superior al que empujó a Grecia, Irlanda y Portugal a solicitar un rescate. Y los 1,9 billones de euros (2,6 billones de dólares) de la deuda soberana de Italia hacen imposible que sea rescatada por sus socios de la eurozona.

El presidente italiano aseguró a los mercados que Berlusconi dimitirá en cuanto sean aprobadas las reformas, lo que podría ocurrir el sábado.

Beijing ha comprado bonos emitidos por el fondo de rescate de la Unión Europea, cuyos líderes confían que China aumente esas adquisiciones, posiblemente participando en el nuevo fondo de rescate.

Las autoridades chinas dijeron que desean saber más sobre el funcionamiento del propuesto fondo antes de decidir si invierten en él. El mayor socio comercial de las 27 naciones del bloque europeo es China y la contracción del gasto consumidor ha perjudicado las exportaciones del país asiático.

Lagarde, ex ministra de Hacienda francesa, dijo que los países en vías de desarrollo ofrecieron aumentar los recursos del FMI pero a condición de ayudar a otras economías, no Europa.

"La mayor parte de las economías de esos mercados emergentes y sus líderes que han indicado su deseo de participar en el fortalecimiento de la institución, el FMI, pero con la condición concreta de que no se use el dinero específicamente para la eurozona", agregó.

Lagarde dijo que analizó con las autoridades chinas la situación de la eurozona y el fondo de rescate. Fue recibida por el gobernador del banco central y un viceprimer ministro encargado de la economía, y se reunirá en las próximas horas con Wen Jiabao, el máximo funcionario económico.

"Las autoridades chinas están claramente preocupadas por lo que sucede en la eurozona", según Legarde. "No es solamente curiosidad sino preocupación".

Lagarde dijo que analizó con los funcionarios chinos cuándo será agregado el yuan a la canasta de divisas usada para determinar el valor de los derechos especiales de giro, la moneda de contabilidad usada por los gobiernos para depositar fondos con el FMI. Los DEG están basados en dólares euros, libras británicas y el yen japonés.

Lagarde dijo que dicha medida sería un indicio que China es un "socio clave" en el FMI.

"No creo que haya llegado el momento. Pero existe un claro entendimiento que llegará cuando sea debido, y será un factor de internalización de la divisa".