Al menos unos 20.000 estudiantes marcharon el jueves pacíficamente por Bogotá mientras líderes de la protesta ratificaron que debatirán en una asamblea si suspenden la huelga de casi un mes ante la oferta gubernamental de retirar del Congreso un proyecto de reforma universitaria si retornan a las aulas.

El coronel Jorge Gallego, jefe operativo de la Policía Metropolitana de Bogotá, dijo telefónicamente que calculaban que al menos 20.000 personas participaban en las caminatas desde distintos puntos de la ciudad y rumbo a la céntrica Plaza de Bolívar para una concentración.

Las marchas son acompañadas por unos 2.500 agentes de la policía antimontines en previsión de disturbios, indicó el oficial.

Los líderes del paro decidieron mantener la marcha pese a la oferta del gobierno porque dijeron que "la manifestación democrática es un derecho consagrado en la Constitución".

"Para marchar nos sobran los motivos", dijo temprano en diálogo telefónico con The Associated Press Sergio Fernández, uno de los voceros de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane), que agrupa representaciones de alumnos de las distintas universidades públicas y privadas y que coordina la protesta.

Los 1.500 estudiantes que integran la Mane se reunirán el sábado en un auditorio de la Universidad Nacional en Bogotá para decidir si aceptan, rechazan o condicionan la oferta del gobierno, explicó Fernández, de 25 años y estudiante de la maestría de Derecho en la pública Universidad Nacional.

Agregó que la cita se fijó para el sábado porque muchos de los delegados de la Mane son estudiantes de otras regiones del país y que hay que darles tiempo para desplazarse. Añadió desconocer cuál será la decisión de la mayoría respecto del paro.

Tarcisio Mora, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), una de los mayores grupos sindicales del país, con unos 700.000 afiliados, dijo que hace 15 días decidieron apoyar a los estudiantes por considerar que defienden uno de los activos más importantes de un país: la educación. Por ello varios sindicalistas se sumaron a las manifestaciones.

El paro en las universidades públicas comenzó el 11 de octubre exigiendo que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos retire del Congreso un proyecto de reforma universitaria, pues los estudiantes sostienen que no fueron consultados sobre el texto y que algunos de los 164 artículos del proyecto abren la puerta a la privatización de las universidades públicas.

Los estudiantes aseguran que cierta autonomía financiera, que se le pretende conferir a las universidades, permite que sean tratadas como empresas y se puedan declarar en quiebra si carece de fondos para su financiamiento, por lo que demandan excluir ese aparte, entre otros.

El gobierno de Santos niega que busque privatizar la educación universitaria pública.

"La reforma se estigmatizó y se dice que con esta reforma se privatizaba la educación y nada más falso y nada más alejado de la realidad", dijo la ministra de Educación María Fernanda Campo el jueves a la radio Caracol.

Legisladores del oficialismo pidieron el miércoles a Santos retirar el proyecto del Congreso para evitar el desgaste político que implica el conflicto estudiantil.

El mandatario ofreció entonces retirarlo si los estudiantes levantaban el paro y retornaban a clases. Santos explicó que por normas del Congreso el retiro debe ser votado, pero como la mayoría de congresistas son de la coalición oficialista la aprobación se da por descontada.

"No quiero pensar en ese escenario", dijo la ministra al ser consultada sobre qué haría el gobierno si se extiende la suspensión de clases.

El ministro del Interior German Vargas dijo a reporteros durante un acto que "si el paro no cesa, el gobierno avanzará" en la aprobación del proyecto ya presentado.

Para Jaime Castro, analista y ex alcalde de Bogotá (1992-1994), "el gobierno hizo bien al proponer retirar el proyecto, ha debido retirarlo antes. Me parece que el tema universitario se le estaba creciendo. Retirarlo ahora no garantiza que baje la presión. Yo creo que es una derrota del gobierno".

En Colombia funcionan 37 universidades e instituciones de educación superior públicas y 17 privadas que albergan a 1,8 millón de estudiantes, unos 690.000 de los cuales estudian en instituciones privadas, según el Ministerio de Educación.

De acuerdo con el gobierno, el sistema data de 1992 y desde entonces más bachilleres se gradúan cada año y hay que aumentar tanto el presupuesto estatal como los cupos disponibles para atender la creciente demanda.