Estados Unidos expresó el jueves dudas sobre el proceso electoral en el que el presidente Daniel Ortega logró el fin de semana su reelección en Nicaragua.

El Departamento de Estado dijo en un comunicado que coincide con la misión de observadores de la Unión Europea en que el Consejo Supremo Electoral "no operó de una manera transparente e imparcial".

"Estas acciones, y la ausencia de un conteo total de las actas electorales reducen nuestra confianza en el resultado de las elecciones", señaló el pronunciamiento. "Los principales candidatos opositores han rechazado los resultados. Las elecciones nicaragüenses no fueron transparentes".

El Departamento de Estado exhortó a las autoridades nicaragüenses a investigar actos violentos perpetrados el día de la elección.

Ya Washington se había pronunciado sobre las elecciones en la nación centroamericana el 31 de octubre, cuando enumeró irregularidades como las dificultades de observadores nacionales para acreditarse y de votantes para obtener la debida identificación.

Los datos preliminares suministrados el lunes concedieron a Ortega el 62,65% de los votos emitidos tras escrutar el 85,80% de las juntas receptoras, seguido del candidato del partido Liberal Independiente (PLI) Fabio Gadea Mantilla con un 30,96% de los votos. Todas las encuestas preelectorales vaticinaron una arrasadora victoria del actual mandatario.

El PLI pidió la víspera repetir los comicios para subsanar una serie de anomalías que dicen haber detectado en el proceso del domingo, pero de las cuales no mostró evidencias. El vocero del Consejo Supremo Electoral, Félix Navarrete, desvirtuó los señalamientos del PLI.

La policía reportó tres muertes y cinco heridos durante disturbios registrados el martes entre simpatizantes del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional y del PLI en una comunidad de San José Cusmapa, a 143 kilómetros al norte de Managua.