El segundo vicepresidente de Perú, Omar Chehade, pidió hoy una licencia al cargo, pero no renunció, tal como se lo había aconsejado el presidente Ollanta Humala.

En un comunicado, su primer pronunciamiento desde que Humala le pidió la renuncia, Chehade también remarcó que recurre a la presunción de inocencia en la investigación que le sigue el Congreso y la Fiscalía por varios delitos vinculados con un presunto tráfico de influencias.