El principal candidato opositor a la Presidencia de Nicaragua, Fabio Gadea, que no reconoce los resultados que oficializan la reelección del actual gobernante, Daniel Ortega, demandó hoy la celebración de nuevas elecciones por las denuncias de irregularidades.

Gadea, de la opositora alianza Partido Liberal Independiente (PLI) y el segundo candidato presidencial más votado en los comicios del domingo pasado, encabeza una protesta en las afueras de Managua, donde exigió a las autoridades celebrar nuevas elecciones.

"Cuando unas elecciones son mal hechas, se hacen unas nuevas, para corregir lo mal hecho", dijo a periodistas el político opositor que no acepta la derrota y denunció un "inaudito y monstruoso fraude de la voluntad popular".

Según Gadea, actual diputado ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen), existen precedentes de celebración de nuevas elecciones, como en República Dominicana, en tiempos de Joaquín Balaguer.

Con el 85,8 % de las mesas escrutadas, el Consejo Supremo Electoral (CSE) declaró ayer vencedor a Ortega con 1.320.619 votos, equivalentes al 62,65 %, frente al 30,96 % (652.585 votos) de su principal rival, Gadea, un empresario de radio.

Gadea encabeza una protesta en la que cientos de sus seguidores mantiene obstruida una de las principales avenidas de Managua, sin que se haya producido incidentes, según comprobó Efe.

"Se las robaron", "No tenemos miedo", "No al fraude", "Que se vayan", "Democracia sí, dictadura no", gritan, entre otras consignas, los seguidores de la oposición, mientras otros portan pequeñas pancartas con leyendas como: "Robo a luz del día".

"Estamos protestando por el burdo e inaudito fraude que se cometió" el domingo pasado, dijo a periodistas el aspirante a la Vicepresidencia por el PLI, el disidente sandinista Edmundo Jarquín.

Jarquín, yerno de la expresidenta Violeta Chamorro (1990-1997), denunció que en un tercio de las mesas electorales se les impidió a sus fiscales vigilar la votación y que en varias juntas receptoras, con capacidad máxima para recibir 400 votos, aparecieron hasta 900 sufragando.

Asimismo, Jarquín acogió el informe preliminar divulgado hoy por la misión de observadores de la Unión Europea (UE) en Nicaragua que consideró que a las elecciones les hizo falta "transparencia y neutralidad".

El jefe de la misión de observación de la UE, el eurodiputado español Luis Yáñez, presentó hoy en Managua un informe preliminar sobre esos comicios en el que, aclaró, no declaran a ningún triunfador, aunque a título personal dijo que Ortega ganó, pero bajo una serie de anomalías.

"Es indudable que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el señor Ortega han ganado las elecciones", pero "no estoy diciendo que haya ganado con transparencia", explicó.

La UE indicó en su informe que la autoridad electoral "dio repetidas muestras de parcialidad y escasa independencia".

Entre las irregularidades, Yáñez citó la tardía acreditación para que los fiscales opositores ingresaran a las mesas electorales y la falta de entrega de miles de cédulas de identidad, necesarias para ejercer el sufragio.

Asimismo, el eurodiputado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) criticó al CSE por vetar la observación de organismos locales y al Estado de Nicaragua por invitar tardíamente a las misiones internacionales.

Ortega, que no ha sido reconocido por ninguno de sus cuatro oponentes, continúa sin emitir declaraciones públicas tras los comicios.

La Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección inmediata del presidente, pero los magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia declararon inaplicable ese artículo, lo que despejó el camino a Ortega para presentarse como candidato.