La inmigración es una tema nacional que requiere de una solución federal, no un mosaico de leyes estatales, dijo el miércoles una coalición de obispos católicos y protestantes de Kansas.

El grupo también exhortó al gobierno del estado a que demuestre civilidad y respeto en la discusión sobre la inmigración ilegal.

En un documento, los seis prelados pidieron a las autoridades electas estatales y nacionales que equilibren su deber de proteger las fronteras de Estados Unidos con la tradición de la nación de acoger a los inmigrantes.

Los obispos pidieron al gobierno federal que apruebe una reforma integral. Al mismo tiempo, exhortaron a los votantes a brindar un trato justo a los inmigrantes que ya se encuentran en el país.

"No creemos que (los obispos) deban tratar de escribir políticas públicas", dijo el arzobispo católico Joseph Naumann, de la diócesis de Kansas City. "Estamos tratando de crear un marco moral como pastores de nuestro pueblo".

Los obispos no dirigieron sus opiniones ni su documento hacia determinados funcionarios electos. Por el contrario, dijeron que querían utilizar sus "reflexiones" como un medio para enmarcar el debate e insistir en el respeto y la civilidad durante las deliberaciones.

Naumann y el obispo metodista Scott Jones dijeron que anticipan un debate sobre la inmigración ilegal en las sesiones de legislatura estatal en 2012.

"Sin importar lo que se decida, el camino que debe seguir la política de inmigración de nuestro país es mantener el imperio de la ley, proteger y promover el bien común, y prestar tanta atención a las obligaciones como a los derechos", escribieron los obispos.

El documento se había estado trabajando desde hace más de un año, dijo Naumann. También fue firmado por los obispos católicos en Dodge City, Salina y Wichita, así como por el obispo Gerald Mansholt, del Sínodo de los Estados Centrales de la Iglesia Evangélica Luterana de Estados Unidos.