MANAGUA — El Partido Liberal Independiente (PLI) pidió repetir los comicios en Nicaragua en los que el presidente Daniel Ortega salió reelecto para subsanar una serie de anomalías que dicen haber detectado en el proceso del domingo, pero de las cuales no mostró evidencias.

"Cuando unas elecciones se hacen mal, se hacen unas nuevas para corregir lo que está mal hecho", dijo Fabio Gadea Mantilla, el ex candidato presidencial del PLI, en conferencia de prensa, quien sostuvo que en los comicios se cometió "fraude" pero sin mostrar datos que evidencien cómo se habría perpetrado.

El vocero del Consejo Supremo Electoral, Félix Navarrete, desvirtuó los señalamientos del PLI al asegurar que "no merecen mayor comentario porque las cifras arrojadas por el conteo de votos son claras".

La policía reportó la muerte de tres integrantes de una familia, una mujer de 60 años y sus dos hijos, y al menos cinco personas más resultaron heridas de bala o por machetazos en medio de disturbios registrados el martes entre simpatizantes del oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional y del PLI en una comunidad de San José cusmapa, a 143 kilómetros al norte de Managua.

El vocero de la Policía, comisionado Fernando Borge, dijo el miércoles que se está investigando lo sucedido para arrestar a los responsables.

En otros incidentes, Borge dijo que un dirigente del FSLN murió en Siuna, una población de la Región Caribeña Autónoma a 250 kilómetros al nordeste de la capital, cuando policías chocaron con simpatizantes del PLI que mantenían bloqueada el martes una carretera. El enfrentamiento dejó además siete policías lesionados.

Los datos oficiales dan a Ortega un 62% de los votos y a Gadea cerca del 31%. Todas las encuestas preelectorales vaticinaron una arrasadora victoria del actual mandatario.

Gadea instó a sus partidarios a asumir una actitud de "resistencia pacífica" en sus comunidades, pues "son entendibles las manifestaciones de indignación, frustración y protesta" por los resultados electorales. Dijo que el mismo encabezó una protesta el martes en la tarde pero que fueron agredidos por civiles simpatizantes del gobierno.

Gadea Mantilla dijo que algunas de las irregularidades ocurridas en los comicios fueron "constatadas" por las misiones de observación electoral de la Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos, entre las cuales mencionó que no dejaron entrar a los fiscales de su partido en las juntas receptoras de voto, que hubo boletas de votación marcadas de antemano y que en vez de 400 votos que es la capacidad de cada urna aparecían 750, pero no identificó dónde.

Las misiones de observadores electorales internacionales hasta ahora se quejaron de que sufrieron obstáculos para ingresar a algunos centros de votación por lo que no pudieron verificar el proceso de apertura de los mismos o el conteo de votos, que la mayoría de juntas receptoras de votos estaban integradas únicamente por partidarios del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional y que hubo anomalías en la entrega de cédulas para que los ciudadanos pudieran votar.

Desde semanas antes de los comicios el PLI denunció que muchos de sus partidarios no habían recibido del CSE sus cédulas para poder votar, lo cual provocó varias protestas en varias localidades del norte del país. El presidente del CSE, Roberto Rivas, negó varias veces esas denuncias y acusó al PLI de promover desórdenes para causar desestabilización.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) pidió en la jornada al Consejo Supremo Electoral (CSE) "el conteo y publicación junta por junta del 100% de los resultados de la votación, para que se refleje y respete la soberana voluntad popular".

También exigió que se tramiten y respondan "todos los recursos de revisión que sean presentados por los partidos en contienda que permita corregir todas las irregularidades denunciadas y demostradas".

La vocera de la misión de observación electoral de la Unión Europea, Celeste McKenzie, dijo que de momento esa entidad no hará comentarios adicionales sobre las votaciones a los contenidos en el informe preliminar que divulgaron el lunes. El jefe de la misión de la OEA, Dante Caputo, salió el lunes del país por lo que no había nadie autorizado para comentar las denuncias de Gadea.

En los comicios municipales del 2008 también surgieron indicios de que se cometió un fraude para beneficiar al FSLN, que ganó la mayoría de las alcaldías, razón por la cual Estados Unidos y Europa, en represalia, cortaron parte de sus programas de cooperación hacia el país centroamericano.