Los dueños de equipos y jugadores de la NBA se reúnen nuevamente el jueves, con la esperanza de lograr un acuerdo para terminar el cierre patronal y salvar la temporada.

Ambas partes se reunieron el miércoles durante 12 horas, superando el plazo fijado por el comisionado David Stern para que los jugadores aceptaran la oferta de la liga o encararan una peor. Stern dijo que puso su ultimátum en suspenso mientras continúan las negociaciones, pero advirtió que la propuesta más severa será planteada si las conversaciones fracasan.

Las partes volvieron a reunirse en grupos pequeños.

Las negociaciones el miércoles giraron en torno al sistema de tope salarial y ni siquiera se habló sobre la repartición de los ingresos relacionados con las operaciones deportivas, el otro gran obstáculo. Los dueños quieren una división de 50-50, la que los jugadores considerarían si obtienen los beneficios que piden en el sistema de tope salarial.

Sin embargo, la liga ha dicho que ambos puntos tienen que estar incluidos en el próximo contrato laboral.

"Los temas competitivos son aparte de los temas económicos. Nuestra meta es tener un sistema en el que los 30 equipos puedan aspirar al campeonato y, si son bien administrados, puedan cubrir sus gastos o incluso tener ganancias", dijo el subcomisionado Adam Silver. "Así que no contemplamos la capacidad para cubrir gastos o tener ganancias como un trueque a cambio de la capacidad para tener un equipo competitivo. Así que todos esos temas siguen en discusión".