La directora regional del Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) para América Latina y el Caribe, Marcela Suazo, llamó hoy a los países de estas zonas a brindar una atención de salud sexual y reproductiva "sin fronteras" a la población inmigrante, especialmente a las mujeres.

"El llamado (...) es que el derecho a la salud reproductiva (de los inmigrantes) sea un derecho sin fronteras, debido a que es un derecho fundamental de las personas", indicó Suazo a Efe.

La funcionaria participó en la reunión regional sobre acceso a la salud sexual y reproductiva, prevención del VIH/Sida y de la violencia sexual en mujeres y jóvenes inmigrantes de América Latina y el Caribe, que se inició ayer y terminó hoy en San Salvador.

De acuerdo con Suazo, el mayor porcentaje de inmigrantes en la región son jóvenes y el 50 por ciento son mujeres, que están más expuestas a "violaciones sexuales", precisó.

"Las condiciones de riesgo a las que se enfrentan las mujeres son significativamente mayores en cuanto a la violación sexual, la violencia, el tráfico y el abuso", indicó.

Suazo consideró que es importante que tanto en los países de tránsito como de destino se garantice el derecho fundamental del acceso a la salud sexual reproductiva, principalmente a las mujeres.

"Los temas de violación sexual y de explotación sexual, incluyendo las infecciones de transmisión sexual y el VIH/Sida, se dan mayoritariamente en las mujeres", enfatizó.

Destacó además que desde 2008 el FNUAP trabaja en cinco fronteras de 11 países de Latinoamérica y el Caribe para garantizar los derechos de los inmigrantes al acceso a la salud sexual reproductiva, con el auspicio de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), pero es necesario "avanzar" más en esta labor.

En las fronteras de Argentina-Bolivia, Colombia-Ecuador, Costa Rica-Nicaragua, El Salvador-Guatemala-México y Haití-República Dominicana se han establecido comisiones binacionales para mejorar el servicio de salud sexual, precisó.

La reunión regional concluyó hoy con la declaración de San Salvador, que "es una reafirmación de estos gobiernos" de su decisión de hacer "esfuerzos para asegurar el acceso a la salud reproductiva de los inmigrantes", señaló Suazo.

En dicho documento los países participantes se comprometieron a "profundizar la aplicación de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias, en los países que se ha ratificado, particularmente en lo relativo a los servicios de salud", según el texto.

También, entre otras cosas, se comprometieron a seguir "avanzando en la implementación de los acuerdos relacionados con la migración y salud sexual y reproductiva del Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo".

En la reunión participaron representantes de ministerios de Salud, Relaciones Exteriores y otras instituciones públicas de varios países de América Latina y el Caribe, así como del FNUAP y otros organismos.

La población inmigrante en la región está constituida por unos 30,2 millones de personas, según datos del FNUAP.