El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Ernesto Méndez Salinas fue asesinado a tiros en Cuernavaca, centro del país, informó hoy la institución, que le consideró una "víctima del ambiente de violencia y erosión social" que vive la nación.

En un comunicado, la máxima casa de estudios del país y una de más prestigiosas de América Latina, repudió el asesinato anoche del investigador del Instituto de Biotecnología, de 51 años, y dijo que seguirá atenta a las investigaciones del caso.

Méndez Salinas, quien pertenecía al Sistema Nacional de Investigadores mexicano, fue atacado cuando circulaba en su camioneta y hoy fue velado en la capital del estado de Morelos, a unos 60 kilómetros al sur de Ciudad de México.

Licenciado en química, farmacia y biología, era doctor en biotecnología desde 1993 y había realizado estudios en la Universidad de Washington, en San Luis (Misuri, EE.UU.) en 1995.

La UNAM "exige en este caso, que junto con el resto de los que enlutan a diario al país, que las autoridades realicen la investigación para que se castigue a el o los responsables, y ofrezcan resultados a la brevedad".

El centro de estudios recuerda que el crimen "se suma a los miles que mantienen a la población entre la zozobra y el hartazgo por los índices de criminalidad que han rebasado cualquier expectativa en los últimos años".

La ola de violencia que azota a México es consecuencia de una intensificación de la actividad de la delincuencia organizada, frente a la cual el Gobierno del presidente Felipe Calderón lanzó en diciembre de 2006 una estrategia de combate frontal encabezada por el Ejército.

"Las circunstancias en que se encuentra hundida nuestra nación se derivan de condiciones en las que prevalecen corrupción, violencia e impunidad, que dejan una sensación de rabia, vulnerabilidad e impotencia", señaló la institución pública.

El pasado 8 de agosto la UNAM presentó un documento titulado "Elementos para la construcción de una política de Estado para la seguridad y la justicia en democracia", con 36 puntos elaborados por 88 especialistas en diversas áreas de conocimiento para enfrentar la crisis en la que está inmersa México.

En el texto abogó por un pacto político y social amplio para enfrentar la crisis, que ha dejado más de 40.000 muertos en los últimos años por todo el país, y miles de desaparecidos.

La propuesta consideraba vital "generar consensos políticos y sociales para dar un giro inmediato en las estrategias de seguridad, centrándolas en la prevención del delito, el abatimiento de la impunidad, la reducción del número de muertes y de lesionados".

Por el momento, el Gobierno mexicano no ha atendido en lo esencial las recomendaciones de la universidad ni de otros sectores de la sociedad que critican el despliegue de tropas para el combate del crimen organizado.