Las persistentes lluvias, que incrementan el riesgo de desmoronamientos de tierra, han retrasado las tareas de rescate de las víctimas de un alud en una ciudad del centro de Colombia que hasta el miércoles causó la muerte de 48 personas.

"La labor de rescate en el día de ayer (martes) fue muy interrumpida por la lluvia... sólo hasta las tres y media de la mañana (del miércoles)" se pudo reanudar, dijo en diálogo telefónico con The Associated Press Sandra López, directora de Atención de Emergencias de Manizales, capital del departamento de Caldas, unos 165 kilómetros al noroeste de Bogotá.

Explicó que las intensas precipitaciones, a las que se atribuye el alud ocurrido el sábado por la mañana, incrementan los riesgos de nuevos movimientos de tierra y por eso deben suspenderse los trabajos hasta tanto cesen los chubascos.

Al menos 14 casas de ladrillo y cemento fueron sepultadas y otras 19 están en la zona de riesgo desde que el sábado unos 13.000 metros cúbicos de lodo y piedras se deslizaron de una colina en la barriada Cervantes, en Manizales.

López dijo que siguen en busca de al menos siete personas desaparecidas.

El derrumbe en Manizales ha sido uno de los incidentes más graves por las lluvias desde que en diciembre un deslave de unos 50.000 metros cúbicos de tierra de una colina arrastró y sepultó al menos 30 humildes viviendas ubicadas en una loma de una barriada en Bello, en el departamento de Antioquia, unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá. En Bello murieron al menos 80 personas.

Con las víctimas del alud del sábado, la segunda temporada de lluvias --que comenzó en septiembre-- ha dejado hasta ahora más de 90 muertos en distintos puntos del país.

En esta nación andina se presentan dos temporadas de lluvias: la primera inicia a fines de marzo y se extiende hasta fines de junio y la segunda desde septiembre hasta mediados de diciembre.

Pero Colombia padeció en 2010 y hasta mediados de este año el más intenso fenómeno de La Niña --corrientes frías en el Pacífico que multiplican la cantidad de lluvia-- que haya vivido el país en más de cuatro décadas, según meteorólogos.

Por eso las autoridades evitan comparar los datos de víctimas fatales de ese período --abril de 2010 a junio de 2011-- de por lo menos 464 muertos, con los de esta segunda temporada de lluvias.