El presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, aprovechó la inauguración hoy en Alemania del gasoducto Nord Stream para exigir nuevamente una pronta exención de visados para los ciudadanos rusos en la Unión Europea.

"Esta cuestión es de importancia clave para las futuras relaciones", declaró el jefe del Kremlin en una rueda de prensa conjunta con el presidente germano, Christian Wulff, en Berlín.

Al mismo tiempo, Medvédev subrayó la importancia que supone para las relaciones de Rusia con la Unión Europea y Alemania la inauguración del gasoducto.

Constituye "una importante señal de que hemos llevado a cabo un paso importante en el fortalecimiento de las relaciones con la UE y con Alemania", afirmó.

Medvédev y la canciller alemana, Angela Merkel, abrirán simbólicamente en una ceremonia en la localidad germana de Lubmin el grifo del gasoducto que une Rusia con Alemania a través del mar Báltico, de interés estratégico para el suministro de Europa.

Wulff, por su parte, hizo un balance positivo de las relaciones germano-rusas.

"Queremos impregnar de vida las relaciones estratégicas con Rusia sin evitar por ello cuestiones críticas", subrayó.

El jefe del Kremlin fue recibido por Wulff con honores militares en el Palacio Bellevue de Berlín.