Para el Fiscal General, Eric Holder, este martes podría ser un momento “clave”.

Holder acude, por primera vez, al comité del congreso que revisa la Operación Rápidos y Furiosos, desde el pasado mes de mayo, cuando dijo que se había enterado hacía “unas pocas semanas”, del polémico programa anti-tráfico de armas. Sin embargo, un senador de EE.UU. le había puesto al corriente, personalmente, meses antes de su testimonio sobre la Operación A Todo Gas.

Treinta y cuatro miembros de la Cámara de Representantes de EE.UU., han pedido la dimisión de Holder, así como la Asociación Nacional del Rifle, y muchos más podrían sumarse, dependiendo del testimonio que dé Holder, este martes. Fuentes cercanas a la investigación, aseguran que otros legisladores quieren ver fuera a Holder, pero que no han hecho público su deseo, como una deferencia hacia el mesurado y reflexivo Senador por el estado de Iowa, Charles Grassley,

Grassley ha liderado la investigación de la Operación, Rápidos y Furiosos, desde el asesinato, el pasado mes de diciembre, del Agente de Fronteras, Brian Terry, cuyo cuerpo fue hallado cerca de dos armas, que estaban siendo investigadas en, la citada operación. Si Grassley, finalmente, dice que Holder debe irse, probablemente, varios colegas senadores, cerrarán filas en torno a él.

EL RETO DEL GOP PARA ESTE MARTES

Los investigadores todavía no tienen un documento que lo pruebe, ni un email dirigido, ni enviado a Holder que diga, explícitamente, que el gobierno de EE.UU., ayudó en el contrabando de armas a México. Lo que tienen son versiones contradictorias, del propio Holder, documentos que sugieren que debía de conocer la operación, y emails y reuniones con el círculo de Holder que indican que, aunque no sabían lo que estaba ocurriendo, tampoco tomaron cartas en el asunto. Por ejemplo:

EVIDENCIAS CONTRA HOLDER

* En enero de 2010, justo dos meses después de que empezara la Operación Rápidos y Furiosos, altos funcionarios de Justicia se enteraron, en una sesión informativa, de una “conspiración en la que, 15 falsos compradores, habían adquirido más de 500 armas”, procedentes de tiendas de armas, de Phoenix, 52 de las cuales, ya habían sido recuperadas en tres escenas del crimen, en México, en ocasiones, un día después de haber sido compradas.

El ayudante del fiscal de EE.UU., deeste caso, dijo que esto, solamente, no bastaba como prueba para ordenar un arresto, pero otros no están de acuerdo. ¿Por qué? Porque los agentes dicen, que, en aquellos primeros meses, ya tenían evidencias suficientes, para un caso “mentir y comprar.” Esto es, podían demostrar que el falso comprador mintió cuando rellenó el Formulario 4473, alegando que, el arma se había comprado, para uso personal. Los datos de vigilancia y seguimiento revelaron que las armas se compraron para otra persona.

* En febrero de 2010, el Ayudante del Fiscal General, Lanny Breuer, el nº 2 de Justicia, fue informado de que, el cabecilla, Manuel Celis Acosta, estaba “comprando armas pesadas,” hardware militar, incluidos rifles de francotirador, de 50 milímetros. Los agentes los llaman “armas definitivas.” Una pistola que va rumbo al sur, no alarma a la policía mexicana, pero unos calibres 34 o 50 (como los vendidos en Rápidos y Furiosos), obligarían al cártel a cesar su actividad, o a tener que derrotar a las unidades de élite, del ejército mexicano.

* En marzo de 2010, el por aquel entonces, Ayudante del Fiscal General, Gary Grindler, y, a pocas semanas de que el jefe de gabinete, de Holder, asistió a una presentación en Power Point, que detallaba el tipo, número y, coste de cada arma comprada por los sospechosos, de la operación criminal. Junto a funcionarios, del Departamento de Justicia, vieron un video de falsos compradores, entrando en diferentes tiendas de armas, y saliendo con cajas llenas de rifles de asalto. También vieron videos de garajes llenos, hasta los topes, de cajas con armas, y como, días después de quedar vacíos los garajes, las armas habían sido trasladadas al sur.

Asimismo, las fuentes aseguran que, era obvio que la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix, estaba “permitiendo” a falsos compradores, comprar armas ilegalmente para, introducirlas en México. Un caso típico de “portar armas,” una práctica que el Departamento de Justicia, dejó bien claro al Congreso, en febrero, no había ocurrido en Rápidos y Furiosos.

* En abril de 2010, el Ayudante del Fiscal General, Jason Weinstein, asignó a dos letrados, del Departamento de Justicia, de Washington, a procesar dos casos de armas, en Arizona, incluida la Operación, Rápidos y Furiosos. Weinstein dijo a Breuer que la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix, permitió “portar armas, en un intento por llegar a los co-conspiradores, pero se quedó en el camino, y además, tampoco recuperó muchas armas” en la segunda operación, conocida como Gran Receptor. Weinstein se refirió al hecho de, portar armas como algo “negativo” y, potencialmente “comprometedor.” Muchos creen que fue, entonces, cuando Holder se enteró de que se estaban “portando armas”, y aseguran que la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix, habría cesado su actividad, si el Departamento de Justicia, se lo hubiese pedido.

* En junio de 2010, al menos, cuatro altos funcionarios de Justicia, recibieron el informe mensual, del Grupo Estratégico de la Frontera del sudoeste, que aseguraba: “Agentes de la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix, están vigilando, casi a diario, la venta de 1.608 armas, y han identificado, a una docena de almacenes, en los que, 62 sospechosos, de Rápidos y Furiosos, habían depositado las armas de fuego, antes de organizar su traslado al sur.”

Una vez más, fuentes cercanas a este caso aseguran que, cualquiera vería difícil no concluir, y mucho menos, un fiscal experimentado, que la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix, estaba permitiendo, con todo el conocimiento de causa, a los criminales, la compra y contrabando de armas, una y cien veces. Por ejemplo, en julio, Uriel Patino, que tenía cupones de comida, le dejaron comprar y pasar a Acosta, más de 600 armas, el 90% rifles AK-47.

* A principios de julio de 2010, el propio Holder empezó a recibir informes mensuales, del Centro Nacional de Inteligencia sobre Drogas, sobre la Operación, Rápidos y Furiosos. El primero, el 5 de julio, aseguraba que el cabecilla, Acosta, y sus falsos compradores, se habían gastado más de 1 millón de dólares, en más de 1.500 armas, para el cártel de Sinaloa. Investigadores del congreso aseguran que Holder, recibió, al menos, 5 informes como éste.

¿DE ABAJO A ARRIBA Y DE ARRIBA A ABAJO?

Hasta ahora, los documentos hechos públicos por el Departamento de Justicia, sugieren que, Rápidos y Furiosos, fue una idea auspiciada por una Oficinal del Fiscal de EE.UU., en Arizona, fuera de control, y ejecutada, por un puñado de Agentes deshonestos, de la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix. Al parecer, Washington jamás autorizó la operación. Supuestamente, siete agentes y un fiscal se lo ocultaron, a la dirección de la oficina de Armas y Explosivos, así como a los letrados del Departamento de Justicia, de Washington, durante casi 14 meses, mientras permitían, que el cártel más grande de México, pasara más de 2.000 armas, por una frontera internacional. Incluso, hasta después de la muerte de un agente de fronteras, esta pequeña unidad de agentes, consiguió ocultárselo, todo, a la oficina de Armas y Explosivos, al Departamento de Justicia, y a buena parte del Congreso.

Los agentes del caso, en cambio, cuenta una versión totalmente distinta. Sugieren que, todo esto, fue una estrategia ideada en Washington DC, poco después de que, el Presidente Obama jurase el cargo, como una forma de renovar la prohibición que pesa sobre las armas de asalto, y exigir que, de todo aquel que quiera comprar más de un rifle o un “arma larga”, tenga que registrarse. Apuntan a la “Estrategia Cártel, del Departamento de Justicia”, autorizada en octubre de 2009, por el Ayudante del Fiscal General, David Ogden, y enviada por email, a las fuerzas y cuerpos de seguridad, desde directores del FBI y la DEA, hasta funcionarios del Departamento de Justicia. Después de aprobarse, la oficina de Armas y Explosivos, de Phoenix, fue la elegida para, ponerla en práctica, con la ayuda de 10 millones de dólares, y agentes de todo EE.UU.

Tuesday viewers should expect a full-court Republican attack and an aggressive Democratic defense, as lawmakers expect to find out what Holder knew -- and when he learned that an agency under his supervision was letting guns be smuggled to Mexico, allegedly behind his back.

Los espectadores del martes deberían esperar ver un ataque frontal republicano, y una agresiva defensa demócrata, mientras los legisladores esperan poder averiguar, qué es lo que sabía Holder, y cuándo se enteró de que una agencia, bajo su control, estaba permitiendo el tráfico de armas, a México, supuestamente, sin su conocimiento.

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