El presidente Mauricio Funes aceptó el martes la renuncia del ministro de Justicia y Seguridad Pública, Manuel Melgar, y desmintió que la salida del funcionario obedezca a presiones externas a su gobierno.

La secretaría de Comunicaciones de la Presidencia de la República informó por medio de un comunicado de prensa que, "en respuesta a la carta en la que ex titular de Justicia y Seguridad Pública agradece al presidente la confianza depositada en él y renuncia a su cargo, el mandatario aceptó dicha dimisión y agradeció a Melgar por sus servicios prestados con probadas lealtad y honestidad".

Melgar, un influyente dirigente del ex guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), muy cercano a Funes que manejó su agenda de trabajo durante la campaña electoral que lo llevó a la presidencia, presentó su renuncia el lunes.

Presidencia informó que en los próximos días Funes dará a conocer el nombre del reemplazante del ex ministro, "cuya designación está en proceso de evaluación del jefe de Estado".

Agrega el informe que, "este y otros cambios constituirán los primeros de la renovación del gabinete de gobierno que en su momento anunció el presidente, al acercarse el cierre de la primera mitad de su mandato constitucional".

"El presidente de la República desmiente categóricamente versiones malintencionadas de quienes atribuyen la renuncia del ex ministro Melgar a presiones externas al actual Gobierno. Al mismo tiempo, reafirma su compromiso con la lucha enérgica contra el crimen y la delincuencia", dice el comunicado.

En las últimas semanas se habían incrementado las criticas contra Melgar y todo el gabinete de Seguridad Pública, luego que se conociera un informe de las Naciones Unidas que situaba a El Salvador entre los países más violentos del mundo.

Según ese informe, que el presidente Funes rechazó, por tratarse del periodo 2004-2009, cuando él no había asumido la presidencia, El Salvador tiene una tasa de 66 homicidios por cada 100.000 habitantes.

A las criticas contra Melgar, se suma la supuesta participación del ex jefe guerrillero en el asesinato de cuatro marinos estadounidenses el 19 de junio de 1985, en lo que se conoció como "La Masacre de la Zona Rosa", durante la guerra civil.

Esto también habría sido un obstáculo para que Melgar participará en las reuniones entre el presidente Barack Obama y Funes, cuando el mandatario estadounidense visitó el país.