Desde su regreso del exilio, el ex gobernante Jean-Claude "Baby Doc" Duvalier vive en una casa de lujo ubicada en una de las colinas que se elevan sobre la capital de Haití.

Un hijo de Baby Doc es asesor del presidente Michel Martelly mientras que otras personas relacionadas con el régimen odiado y temido de Duvalier trabajan para el gobierno.

Según rumores, Duvalier se encuentra enfermo y debido a su fragilidad le sería imposible volver al poder.

Sin embargo, para muchos haitianos que recuerdan el régimen brutal del ex dictador, el ascenso de individuos cercanos a Duvalier al círculo íntimo de Martelly suscita sospechas en cuanto a las lealtades del mandatario.

Estos hechos pasarían de largo en muchos países, pero no en Haití, donde parte de la clase política de los últimos 15 años son personas relacionadas con el alzamiento multitudinario que obligó a "Baby Doc" a huir del país rumbo a Francia en 1986.

En la actualidad, un ex ministro y embajador de la dictadura es asesor cercano de Martelly. Y al menos cinco miembros de alto rango del gobierno, entre ellos el nuevo primer ministro, son hijos de personas que ocuparon cargos importantes durante el gobierno de Duvalier.

El senador Moise Jean-Charles dijo que él y otros que vivieron la dictadura están intranquilos ante la proximidad de duvalieristas con un presidente que carece de experiencia política y que en el pasado apoyó a causas derechistas.

"Han tenido nostalgia (del poder) durante 25 años", dijo Jean-Charles de los partidarios de Duvalier. "Ahora están de regreso en el país y otra vez en el poder".

El poder de Martelly estará limitado por el hecho de que sus oponentes controlan las dos cámaras del parlamento.

No obstante, Jean-Charles, quien fuera alcalde durante la presidencia de Jean-Bertrand Aristide, ha expresado su reservas en estaciones radiofónicas y en el senado.

Defensores de los derechos humanos han reiterado advertencias similares, en especial tras una movilización estridente que efectuaron el 22 de septiembre partidarios de Duvalier para interrumpir una conferencia de prensa en la que se exigía el enjuiciamiento del ex dictador.

"Hay bastante inquietud", dijo el economista y sociólogo haitiano Camille Chalmers. "El entorno político está formado por duvalieristas".

El portavoz de Martelly, Lucien Jura, dijo a The Associated Press que los nombramientos a los diversos cargos se basaron en las aptitudes de los individuos y no en afinidades políticas.

"Como lo dijo antes el presidente Martelly, él no es excluyente", expresó Jura. "Si el ciudadano es competente, honesto y tiene buena fe... es bienvenido, al margen del sector político del que provenga".

El nuevo gobierno ha incluido a algunas personas que ocuparon cargos con Aristide, entre ellos Mario Dupuy, asesor de comunicaciones y quien fue el portavoz jefe del segundo periodo presidencial de Aristide.

El 12 de octubre, Martelly se reunió con Aristide y Duvalier en un intento por reconciliar las diferencias entre ambos ex gobernantes y los partidarios de los mismos.

El día anterior, Martelly se entrevistó con el ex presidente de facto Prosper Avril, coronel del ejército que derrocó al gobierno de transición en 1988 y que renunció dos años después en medio de protestas.

"Llegó la hora de que volvamos a ser una sola nación, que apoyemos un proyecto", dijo Martelly afuera de la casa lujosa en la que vive Duvalier.

Cuando era candidato, Martelly se presentaba como populista y después gravó los envíos de dinero y las llamadas telefónicas del exterior para financiar la enseñanza gratuita de 772.000 niños.

El presidente se ha comprometido además a construir viviendas y crear empleos en medidas que beneficiarán a parte del medio millón de personas que continúan sin casa casi dos años después del sismo que devastó al país.

Martelly asumió en mayo la presidencia y aunque no ha expresado en público apoyo alguno a Duvalier, sí ha hecho pronunciamientos que satisfacen inquietudes de la base política relativamente pequeña del ex dictador.

El presidente propuso hace semanas restaurar al ejército que se desbandó en el país además de pagar un retroactivo a ex soldados a los que despidió Aristide en 1995. Duvalier fincaba su poder en la represión que ejercían las fuerzas militares contra la disidencia interna.

La fuerza propuesta patrullará las fronteras porosas de Haití y proveerá asistencia durante las catástrofes naturales. Además reactivará la unidad de la inteligencia que creó la CIA tras el derrocamiento de Duvalier para combatir el tráfico de cocaína.

Esa unidad, el Servicio de Información Nacional, asumirá la nueva responsabilidad de combatir las amenazas terroristas, los grupos del hampa y las organizaciones "extremistas".

Los detractores afirman que lo más indicado sería mejorar la fuerza policial, que podría ser más proclive a mantenerse independiente. Martelly dijo que ha visto escasas reformas en el departamento de la policía.

"(Martelly) no puede controlar la policía, así que intenta crear su propia fuerza", manifestó Jean-Charles.

La indisposición de Martelly a enjuiciar a Duvalier aumenta las preocupaciones en la clase política. Duvalier está acusado de saquear las arcas así como de torturar y asesinar a opositores políticos durante su régimen que duró 15 años.

Martelly dijo que corresponde al sistema judicial ocuparse del caso de Duvalier.

Lo que ha propiciado la mayor intranquilidad han sido los nombramientos que ha efectuado el músico convertido en presidente.

En sus primeros meses en la presidencia, Martelly ha recurrido a personalidades como su asesor Daniel Supplice, quien fue embajador y ministro de asuntos sociales durante el régimen de Duvalier.

No se ha asociado directamente a Supplice con los abusos del gobierno de Duvalier.

Martelly también ha incorporado a hijos de funcionarios de Duvalier, como el primer ministro Garry Conille, ex asesor de Bill Clinton cuando éste hizo de enviado especial de las Naciones Unidas a Haití.

El padre de Conille, Serge, fue ministro de Deportes y la Juventud durante la dictadura.

Otros puestos asignados a personas relacionadas con Duvalier incluyen a asesores de alto rango de Martelly como Thierry y Gregory Mayard-Paul, cuyo padre, Constantin Mayard-Paul, fue abogado de Claude Raymond, un temido teniente general del ejército durante la dictadura.

El hijo de Raymond, Claude, se incorporó en fecha reciente al gobierno como director general adjunto para inmigración. Josefa R. Gauthier, cuyo padre Adrien fue diplomático durante el gobierno de Duvalier, es director general del Fondo par Asistencia Económica y Social del gobierno.

El funcionario más vinculado a Duvalier es el asesor del presidente, Francois Nicolas "Nico" Duvalier, de 28 años e hijo del ex dictador.

Un hecho cierto es que ha habido alternancia en los cargos gubernamentales debido a que el exilio de miles de profesionales durante la dictadura de Duvalier causó una escasez de oferta de expertos al gobierno.

Incluso Aristide, quien ayudó a encabezar el derrocamiento de la dictadura, echó mano en su gobierno de algunos duvalieristas.