Un desafiante Herman Cain declaró el martes que no renunciará a su búsqueda de la candidatura presidencial republicana pese a las acusaciones de comportamiento sexual inadecuado.

"No va a suceder", dijo Cain en una conferencia de prensa un día después de que una cuarta mujer lo acusó de hacer propuestas sexuales indeseables.

"Vamos a superar esto", agregó, tratando de estabilizar una campaña que ha sido sacudida por la polémica durante los últimos 10 días.

Cain negó nuevamente que haya actuado alguna vez de manera inapropiada y dijo que los presuntos incidentes "simplemente no ocurrieron". Señaló que estaría dispuesto a someterse a un examen con detector de mentiras si tuviera una buena razón para ello.

Más temprano durante el día, Cain buscó sesgar la credibilidad de la mujer cuyas acusaciones más recientes están amenazando su campaña por la nominación republicana a la presidencia. Su principal adversario, Mitt Romney, intervino por primera vez, calificando las acusaciones como "particularmente preocupantes".

Cain dijo que organizó la conferencia de prensa porque quería hablar directamente al público, y acuso a los medios de comunicación de tergiversar su respuesta a las acusaciones. Señaló que nunca había visto a Sharon Bialek hasta que ella habló en conferencia de prensa el lunes en Nueva York, al lado de la abogada Gloria Allred.

"Ni siquiera sé quién es esta mujer", indicó. "Intenté recordar si la reconocía, y no lo hice", agregó.

Además, otro nombre confrontó a Cain, cuando una de las acusadoras originales fue identificada públicamente por organizaciones de noticias, incluida la AP, como Karen Kraushaar, ahora una vocera de la oficina del inspector general de administración tributaria del Departamento del Tesoro.

Cuando se le preguntó sobre Kraushaar, Cain dijo que recordaba su acusación de acoso sexual, pero insistió en que "fue considerada sin fundamento".