El ministro de Hacienda Guido Mantega dejó abierta el martes la posibilidad de que Brasil haga un aporte de recursos al Fondo Monetario Internacional (FMI) para ayudar a los países afectados por la crisis global, pero lo condicionó a que Europa haga frente a sus turbulencias internas.

"Brasil estaba dispuesto a fortalecer el Fondo Monetario junto con otros países, incluso los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), pero eso dependía de que los europeos cumplieran las tareas que se dispusieran a hacer", dijo Mantega a periodistas en el palacio presidencial del Planalto.

Precisó que tales tareas incluyen organizar un Fondo Europeo para enfrentar la crisis de endeudamiento de la Unión Europea, utilizar más el Banco Central Europeo y resolver el problema de Grecia, que enfrenta el peligro de no poder cumplir sus compromisos financieros.

El tema fue discutido la semana pasada durante la cumbre del G20, que reúne a las grandes economías del mundo, celebrada en Cannes, Francia, aunque no se abordó un posible monto del aporte al FMI.

En la cita, Mantega dijo que tanto los BRICS como Estados Unidos y otras naciones del G20 presionaron a Europa a que enfrente con más decisión la crisis marcada por el endeudamiento de Grecia e Italia y el estancamiento de otros miembros de la Unión Europea.

Mantega aclaró que en el futuro Brasil podría acceder a aportar capitales para socorrer a países en crisis, no sólo los europeos, al reconocer que la crisis está comenzando a afectar a naciones emergentes.

"La situación empeoró un poco, ahora afecta a los emergentes con la salida de capitales. No es un problema de Brasil, es de los países que no tienen un volumen elevado de reservas. Nos preocupa porque si los emergentes se ven afectados, la situación internacional va a empeorar", alertó el ministro.

Remarcó que, entre tanto, los europeos continúan respondiendo tardíamente a los hechos al dejar profundizar la crisis. "Sólo ahora están resolviendo el problema de Grecia y apareció el problema de Italia", la tercera mayor economía de Europa, inmersa en una enorme deuda, dijo Mantega.