Un 96 % de los rusos está convencido de la victoria del partido oficialista Rusia Unida (RU) en las elecciones parlamentarias del próximo 4 de diciembre, según un sondeo divulgado hoy por el Centro Levada.

Según ese porcentaje, RU no sólo ganará los comicios, sino que renovará la mayoría que consiguió en diciembre de 2003, cuando logró dos tercios de los escaños de la Duma o Cámara de Diputados.

Sin embargo, la oposición extraparlamentaria denuncia que la victoria electoral de Rusia Unida será ante todo resultado de importantes falsificaciones de los resultados a cargo de los gobernadores, presionados por el Kremlin para garantizar el triunfo de su partido, en el que casi la totalidad asimismo militan.

Mientras, un 85 % de los encuestados manifestó que los comunistas accederán al arco parlamentario, y un 83 % opinó que los nacionalistas también lo lograrán.

A su vez, otra encuesta de Levada mostró una caída en los índices de confianza del presidente ruso, Dmitri Medvédev, cabeza de lista de RU, y de su primer ministro, Vladímir Putin, quien ha anunciado que se presentará a las elecciones presidenciales de marzo de 2012.

Un 57 % de los rusos aprueban la gestión de Medvédev al frente del Kremlin, cuando el mes pasado ese índice era del 62 % y en julio del 66 %.

En cuanto a Putin, su labor al frente del Gobierno es aprobada por un 61 %, cuando en julio eran el 68 %, muestra de que el intercambio de fichas en el seno del tándem dirigente con vistas al próximo año no les ha granjeado apoyos.

La popularidad de Rusia Unida tampoco ha dejado de caer en picado en los últimos meses, por lo que Putin ha autorizado al partido oficialista para que utilice su imagen durante la campaña electoral.

Los dirigentes rusos han criticado al unísono durante la campaña a Rusia Unida, que es vinculada por la oposición con la burocracia corrupta, y han prometido que el partido será sometido a una profunda reestructuración tras los comicios.

Con todo, Putin -que creó hace unos meses el Frente Popular de Toda Rusia, plataforma electoral que incluye a RU y es un crisol de fuerzas "patrióticas"-, cree que la victoria de los oficialistas es vital para el mantenimiento de la estabilidad política y económica.

El Gobierno ruso ha insistido en las últimas semanas en sus promesas de aumento de las pensiones y de los salarios de funcionarios y militares con el fin, según los expertos, de lograr una victoria por amplia mayoría.

Precisamente, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, aconsejo hoy a Rusia a que no incremente el gasto público, ni siquiera en vísperas de las parlamentarias y las presidenciales de marzo próximo.

La campaña ha sido hasta el momento muy gris, aunque los expertos creen que se animará a partir del 9 de noviembre, cuando comiencen los debates electorales televisivos gratuitos.