El Departamento de Estado de EE.UU. expresó hoy su "preocupación" por las "informaciones" acerca de "irregularidades en el proceso e intimidación de votantes" en los comicios del domingo en Nicaragua, cuyos primeros resultados indican que el presidente Daniel Ortega fue reelegido.

"Queríamos tener un amplio registro de observadores internacionales y esa fue una de las cosas que fue negada. (...) Continuamos recabando datos, algo que ha sido más difícil como resultado de las condiciones de estas elecciones", afirmó Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, en su rueda de prensa diaria.

Con el 15,9 % de las mesas electorales escrutadas, Ortega ha conseguido el 63,95 % de los votos, frente al 29,09 % de su principal rival, el empresario de radio Fabio Gadea, de la alianza opositora Partido Liberal Independiente (PLI), según datos oficiales que la oposición ha tildado de "irreales".

"Estas condiciones no fueron buenas. Y, francamente, si el Gobierno de Nicaragua no tuviese nada que esconder, habría permitido un conjunto de observadores internacionales más amplio", agregó la funcionaria estadounidense.

No obstante, Nuland afirmó que espera que se den a conocer los resultados completos oficiales sobre la votación realizada el domingo para hacer un comentario formal por parte de Estados Unidos.

Algunos de los observadores internacionales, como la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), señalaron haberse encontrado con dificultades para acceder a un 20 % de las mesas durante la apertura, aunque no habían constatado "anomalías relevantes".

Asimismo, el jefe de la misión de observadores de la Unión Europea (UE) en Nicaragua, el eurodiputado socialista español Luis Yáñez, también denunció que 20 de sus 90 integrantes tuvieron dificultades para acceder a las mesas electorales.

Previamente, el estadounidense Centro Carter informó en octubre que enviaría una misión reducida a Nicaragua, pero no a observar los comicios y que no emitirá una valoración del proceso por desacuerdos con el Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua.

Por su parte, el canciller de Nicaragua, Samuel Santos, descartó que el personal de la embajada de los Estados Unidos en Managua fuera acreditado para vigilar los comicios, ya que consideró la solicitud hecha por Washington como una "intromisión en los asuntos internos".

La Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección presidencial continua y limita a dos el número de mandatos de un gobernante.

Sin embargo, una sentencia de los magistrados oficialistas de la Corte Suprema declaró inaplicable el artículo de la Constitución referente a la reelección presidencial, por lo que se permitió a Ortega optar a un tercer mandato.

Daniel Ortega, quien ya gobernó Nicaragua entre 1985 y 1990, inició su segundo mandato en 2007.

El domingo, los nicaragüenses estaban convocados para elegir a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano.