Miembros de las Fuerzas Armadas y de la policía destruyeron en los últimos dos días 75 dragas empleadas por mineros informales para extraer oro en provincias selváticas del sudeste peruano que causaban mucha contaminación en los ríos de la zona.

En el operativo participaron 1.500 efectivos, junto con fiscales, quienes fueron transportados por aviones y helicópteros hasta las provincias de Tambopata, Manu y Tuhuamanu de la región de Madre de Dios. Este departamento, colindante con Brasil y Bolivia, es una de las regiones con mayor biodiversidad de Perú. En febrero se realizó en esa región un primer operativo en el que se destruyeron 35 dragas.

"Se está realizando minería ilegal en zonas de reserva natural... (A los informales) se les dio un periodo para formalizarse, pero no lo hicieron. Por eso se tomaron estas medidas", dijo a The Associated Press el lunes el capitán de navío Fernando Valeriano-Ferrer, subdirector de Intereses Marítimos e Información de la Dirección General de Capitanía y Guardacostas del Perú.

Valeriano-Ferrer precisó que se está destruyendo solamente el material utilizado para la minería informal y que el procedimiento es realizado "respetando los derechos humanos". Añadió que los mineros informales no han opuesto resistencia.

El operativo durará 30 días.

El domingo, el ministro de Ambiente Ricardo Giesecke declaró que "son aproximadamente 30.000 hectáreas de bosques las que han sido afectadas por la minería informal, lo cual pone en riesgo la diversidad de la selva".