El caudal de agua que desciende desde la anegada meseta central de Tailandia continúo hoy avanzando hacia el centro de Bangkok, a pesar de los esfuerzos de las autoridades para contener las inundaciones en zonas del oeste y norte de la capital.

El centro de operaciones creado por el Gobierno para controlar el flujo de agua indicó que, aunque el centro comercial y financiero de la urbe permanece seco, las autoridades recomendaron esta jornada evacuar un barrio del norte Bangkok y situado a escasa distancia del polígono industrial de Lat Krabang, uno de los mayores de Tailandia.

Lat Krabang, situado a diez kilómetros al norte del aeropuerto internacional de Suvarnabhumi, alberga unas 250 fábricas, la mayor parte de la industria del automóvil y de componentes electrónicos.

Hasta el momento y desde que hace casi dos semanas que las inundaciones comenzaron afectar partes de Bangkok, los habitantes de 11 distritos del total de 50 en los que está dividida la metrópoli han recibido la recomendación de evacuar sus casas, aunque la mayor parte han decido quedarse para proteger sus propiedades.

Según los datos facilitados por las autoridades, también ha recibido similar indicación la población de determinados barrios de otros siete distritos de la capital.

El avance del caudal de agua hacia la zona central está obligando a interrumpir algunos de los servicios de transporte público, con lo cual aumenta la cantidad de personas que recurren al empleo de botes y artilugios flotantes para desplazarse de un lugar a otro.

En áreas inundadas de la periferia abundan ya los tailandeses con recursos y directivos de empresas que utilizan motos acuáticas ante la imposibilidad de llegar en automóvil hasta sus viviendas o empresas.

A esos problemas se une el de las más de 4 millones de toneladas de basura que ya se amontonan en calles y que contribuyen al aumento de la contaminación del agua que inunda zonas de Bangkok, ciudad en la que residen unas 12 millones de personas.

El servicio convencional de recogida de basura está interrumpido en todos los distritos inundados, en algunos desde hace casi dos semanas y las autoridades creen que esa situación durará hasta un mes.

"Aconsejamos a los vecinos que, por el momento, almacenen todo tipo de basura", recomendó el director del Departamento de Control de Residuos, Worrasart Apaipong.

Aunque, por el momento no han brotado epidemias, el ministerio de Sanidad tailandés alertó de que cada día se diagnostican un promedio de 200 nuevos casos de diarrea entre los residentes y de que se han disparado las infecciones cutáneas contraídas por contacto con las aguas.

Estas inundaciones, consideradas las peores que se registran en el país en más de medio siglo, han causado al menos 506 muertos y más de dos millones de damnificados, así como más 200.000 de evacuados, en 25 provincias y en Bangkok.

Mientras que el agua remite en algunas provincias como Nakhon Sawan y Phitsanulok, miles de voluntarios y soldados trabajan contra reloj para impedir que agua anegue el centro de Bangkok, ubicada a unos veinte kilómetros al norte de la desembocadura del río Chao Praya.

La primera ministra de Tailandia, Yingluck Shinawatra, está siendo criticada por sectores de la población que consideran que la estrategia del Gobierno es, tardía, errónea y además adolece de coordinación con las autoridades de Bangkok.

El desastre comenzó el pasado julio con el desbordamiento de ríos y pantanos del norte y la región central, a causa de las copiosas lluvias del monzón y de tres tormentas tropicales seguidas. EFE

mfr-grc

(foto)(audio)(vídeo)