La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, sugirió hoy una posible revisión a la baja de las previsiones del crecimiento económico mundial para este año, que son del 4,5 por ciento.

"Si las revisáramos (las previsiones) ¿Hacia qué lado? ¿Al alza o a la baja? Si me preguntaran, diría que, por supuesto, es evidente que a la baja, por lo menos a día de hoy", señaló Lagarde durante una conferencia en la Universidad del Ministerio de Finanzas de Rusia.

Lagarde, que se reunió hoy con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, con el que abordó la actual crisis, agregó: "En cualquier caso, el crecimiento de la economía ya es menor de lo que habíamos previsto".

La economista francesa, que recordó que el FMI ya redujo hasta el 4,5 por ciento su pronóstico de crecimiento para este año, se mostró convencida de que la economía afronta crecientes riesgos de ralentización debido a lo que calificó de colectiva crisis de confianza.

"La economía se encuentra en una fase de peligros e incertidumbre. Evidentemente, las perspectivas son pesimistas. Ha llegado la hora de actuar (...), la hora de las medias tintas ha pasado", dijo, según las agencias rusas.

Lagarde aseguró que las principales amenazas siguen siendo las deudas soberanas y la desconfianza de los mercados en el sistema financiero, y alertó sobre una posible crisis de liquidez como en 1998.

Desde entonces, añadió, los países aún no han sido capaces de garantizar la estabilidad presupuestaria de sus economías.

En su opinión, estos problemas únicamente pueden ser afrontados con esfuerzos conjuntos por parte de todas las economías del mundo, ya que son "interdependientes".

"Si no actuamos y lo hacemos juntos, podríamos entrar en una espiral de incertidumbre, inestabilidad financiera y colapso de la demanda global", dijo.

Además, llamó a los países europeos a redoblar los esfuerzos para superar la crisis de la deuda soberana con el fin de recuperar la confianza en la estabilidad de la Eurozona.

"Hemos visto a los líderes europeos dar importantes pasos hace unas pocas semanas y a los líderes del G20 dar pasos adicionales hace unos días. Aún hay mucho trabajo por hacer, pero estoy impresionada por la determinación de los líderes mundiales", apuntó.

En el caso ruso, Lagarde recomendó al Gobierno que ponga todo de su parte para rellenar las reservas que se han visto reducidas en gran medida en los últimos años para mantener en vigor los programas sociales durante la crisis.

"Siempre que el precio del petróleo se mantenga a niveles altos", matizó Lagarde, quien aconsejó a Rusia que no incremente el gasto público, ni siquiera en vísperas de las elecciones parlamentarias de diciembre y las presidenciales de marzo próximo.