Un destacado ex dirigente del grupo separatista vasco ETA fue condenado el lunes a 105 años de cárcel por ordenar el asesinato de un político y su guardaespaldas en el 2000.

La sentencia fue la primera contra un activista etarra desde que la organización anunciara el 20 de octubre el cese definitivo de la violencia y su renuncia a la llamada lucha armada para lograr la independencia del País Vasco.

Un tribunal de la Audiencia Nacional española declaró culpable a Francisco Javier García Gaztelu, alias "Txapote", de ordenar la muerte del dirigente socialista vasco Fernando Buesa y su escolta Jorge Díez.

Los dos murieron en Vitoria, capital vasca, en un atentado con coche-bomba.

García Gaztelu, arrestado en el 2001, fue el jefe del aparato militar de ETA.

La condena se suma a los más de 300 años de prisión a los que ya había sido sentenciado por su participación en otros atentados y asesinatos de la banda etarra.

ETA, catalogada como una organización terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos, ha asesinado a 829 personas desde que en 1968 inició una campaña violenta de atentados, secuestros y extorsión para financiar sus operaciones.