La alianza Partido Liberal Independiente (PLI) que presentó como candidato al empresario de radio Fabio Gadea no aceptó hoy los primeros resultados oficiales que dan amplia ventaja al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en las elecciones del domingo.

"Estas cifras dadas por el Consejo Supremo Electoral (CSE) son irreales totalmente", dijo en rueda de prensa en un hotel de Managua el jefe de campaña de la alianza PLI, Eliseo Núñez Morales.

De acuerdo con la información oficial, una vez escrutado el 6,76% de las 12.960 juntas receptoras de votos, Ortega ha obtenido 114.268 votos, equivalentes al 66,43% del total, mientras que Gadea, su principal oponente, suma 43.894 votos, es decir, el 25,52%.

El Gobierno de Nicaragua proclamó hoy al presidente Ortega ganador de las elecciones, tras conocer los primeros resultados oficiales que le dan una ventaja de más de 40 puntos sobre Gadea.

"Hasta que no tengamos la última acta de votación, no vamos nosotros a reconocer ningún resultado electoral", continuó Núñez Morales, quien anunció que están en el proceso de recopilar sus actas de votación y, cuando reúnan el 100 por ciento, emitirán "una opinión responsable de las cifras".

El jefe de campaña de esa variopinta alianza, que incluye a disidentes sandinistas y a liberales, denunció además que el proceso electoral estuvo "plagado de irregularidades", y que a un 20% de sus fiscales no los dejaron entrar a las mesas electorales y otro 10% fue expulsado, "porque simplemente no querían que supiéramos el resultado".

"Realmente nos estamos enfrentando a una degradación del sistema electoral en Nicaragua", advirtió Núñez Morales, que pidió a sus partidarios "que se mantengan firmes en los puestos donde están ahora".

"Con esta elección, si tenemos que contar hasta el último voto, vamos a contar hasta el último voto", insistió.

Según las cuentas de la alianza PLI, Gadea está "prácticamente empatado" con Ortega y su candidato ha obtenido más del 40% de los votos.

Núñez Morales indicó que el CSE dio a conocer los primeros resultados con cifras de los centros de votación de Managua, ciudad que, según dijo, "es un caso de un robo absolutamente descarado".

"Fiscales nuestros nos reportan de gente que votó dos y tres veces", señaló.

Ortega todavía no ha reaccionado a los resultados divulgados por la autoridad electoral, pero miles de sus simpatizantes salieron a las calles y plazas de Managua para celebrar su victoria desde antes de conocerse las primeras cifras de escrutinio.

La candidatura de Ortega, que aparecía como favorito para ganar en todas las encuestas, fue calificada por distintos sectores como "ilegítima, ilegal e inconstitucional", por sus maniobras legales para saltarse la prohibición constitucional que le impedía aspirar a la reelección.

La oposición a Ortega se presentó fracturada a estos comicios, pero coincidió en cuestionar unánimemente la candidatura del mandatario.

La Constitución de Nicaragua prohíbe la reelección inmediata del presidente, pero los magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia declararon inaplicable ese artículo, lo que despejó el camino a Ortega para presentarse como candidato.