Dos alpinistas franceses llevan ya seis días bloqueados en el macizo del Mont-Blanc, a 4.000 metros de altitud, debido a las malas condiciones meteorológicas, que han impedido el acceso a la zona de los servicios de rescate, informaron hoy los medios locales.

Se trata del guía de montaña Olivier Sourzac, de 47 años, que el pasado miércoles partió con una clienta, de 44 años y también francesa, con el objetivo de ascender el Linceul, una pendiente en la cara norte de los Grandes Jorasses.

El periódico "Le Parisien" relata que el pasado jueves, tras una primera noche pasada en la montaña, el tiempo seguía sin mejorar y aunque el guía llamó a los servicios de socorro para que estos acudieran al rescate, no fue posible su intervención.

Sourzac contó al Pelotón de Gendarmería de Alta Montaña de Chamonix (PGHM) que se habían quedado bloqueados en la cumbre, cerca de la Punta Walker, y que para resguardarse logró hacer un agujero en la nieve.

"Es algo soportable. No deben de tener mantas, pero sí anoraks gruesos que pueden resguardarlos. Mi hermano ya había hecho alguna escalada difícil en los Alpes con su clienta. La conoce bien. Confío en su lucidez para que salgan adelante, incluso si ya ha empezado a alargarse", dijo a "Le Parisien" Bruno Sourzac.

De la coordinación de la operación de rescate, que fue nuevamente abortada esta mañana debido a las malas condiciones climatológicas, se están encargando equipos de socorristas italianos con base en Courmayeur y Aosta, ayudados por sus homólogos franceses.

La última comunicación con los dos alpinistas se logró el pasado viernes, y ya entonces el guía les advirtió de que se estaba quedando sin batería en su teléfono móvil.

Pese a los intentos fallidos de rescate, que han tenido lugar tanto a pie como por aire, el equipo de salvamento, según "Le Parisien", no tiene intención de darse por vencido, y tiene listos tres helicópteros, uno del lado italiano y otros dos del francés, para despegar en cuanto las condiciones lo permitan.

En febrero de 1971, según recuerdan los medios franceses, el alpinista René Desmaison se quedó bloqueado 15 días cerca de esa misma Punta Walker, con un compañero que murió días antes de que los guías llegaran. Desmaison contó posteriormente su aventura en un libro titulado "342 heures dans les Grandes Jorasses".