El ministro de Asuntos Exteriores sirio, Walid al Mualem, ha enviado una carta a varios países y organizaciones en protesta por la postura de Estados Unidos, que desaconsejó a los rebeldes sirios entregarse para gozar de la amnistía anunciada por Damasco.

Según informó hoy la agencia oficial de noticias Sana, el gobierno sirio dirigió una misiva a los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia, China, India, Sudáfrica y Brasil, países que no han condenado la represión del régimen de Bachar al Asad frente a las protestas que estallaron en marzo pasado.

Mientras que China y Rusia han ejercido su veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para impedir la condena de la represión en Siria, los otros tres países son miembros no permanentes del Consejo y han visitado Siria en alguna ocasión en calidad de "mediadores" y sin criticar al régimen, que considera que cuenta con el apoyo de todos ellos.

El mencionado documento también fue remitido a la secretaría general de la Liga Árabe, así como a la secretaría general y a la presidencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

En la carta, Al Mualem mostró su sorpresa por las declaraciones de la portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Victoria Nuland, que el pasado domingo señaló que "no recomendaría a nadie que se entregara a las autoridades del régimen en ese momento".

El pasado viernes, el Ejecutivo sirio ofreció una amnistía inmediata a los opositores al régimen que se hayan levantado en armas pero no tengan delitos de sangre y un día más tarde indultó a 553 detenidos por participar en las protestas.

El titular de Asuntos Exteriores sirio consideró que Estados Unidos está contribuyendo así a la sedición en Siria después de que Damasco haya dado "un paso importante para detener la violencia llamando a los hombres armados a que abandonen las armas y sean liberados en breve".

En línea con el presidente Al Asad, que ayer destacó "la posición del pueblo sirio en contra del terrorismo y la injerencia extranjera", Al Mualem apuntó que Estados Unidos está apoyando a los "grupos terroristas" que operan en el país, en alusión a los opositores.

Asimismo, acusó a Estados Unidos de querer obstruir la hoja de ruta de la Liga Árabe, que fue aceptada el pasado miércoles por las autoridades sirias para poner fin a la crisis y que incluye el fin de la violencia y la liberación de los detenidos durante las protestas.

"El Gobierno sirio ha reaccionado positivamente a la iniciativa de la Liga Árabe y está esforzándose por implantarla", aseguró Al Mualem en la carta.

Los últimos gestos de Al Asad no han evitado, sin embargo, que la violencia continúe en Siria, donde ayer los grupos opositores denunciaron la muerte de una veintena de personas a manos de las fuerzas del orden, que se suman a los 3.000 fallecidos contabilizados por las Naciones Unidas desde el inicio de las protestas.